Hoy te quiero compartir mi receta de bizcocho casero de uvas negras, muy esponjoso y tremenda delicioso ¡Seguro que te va a gustar!
Esta receta para preparar bizcocho esponjoso de uvas negras es muy fácil de preparar y es una excelente forma para que a los que no les gusta comer uvas, ya sea por las semillas, o por su piel, lo disfruten sin poner inconvenientes.
Este bizcocho de uvas negras lo podemos servir a la hora del desayuno, o como una rica merienda; por supuesto es una buena opción a tener en cuenta a la hora de servir el postre.
Aquí puedes ver cómo preparamos este fácil y rico bizcocho casero de uvas negras.
Ingredientes para hacer bizcocho de uvas negras
80 g mantequilla (banda)
1 taza azúcar (200 g)
1 pizca de sal
3 huevos (talla L)
2 tazas harina uso común (265 g)
1 sobre levadura en polvo (15g)
280 ml zumo uvas (420 g uvas negras )
Para el molde
Mantequilla
Harina
Para medir algunos de los ingredientes he utilizado una taza, o pocillo con capacidad de 175 ml.
Cómo hacer bizcocho de uvas negras esponjoso
Empezamos separando las uvas negras del racimo, las lavamos bien y a continuación las licuamos sin emplear agua; pasamos por un colador y reservamos el zumo.
Para preparar el molde, solo tenemos que engrasarlo con mantequilla y luego espolvoreamos harina. Yo he puesto papel aluminio en el fondo, para facilitar el desmoldarlo. Lo Reservamos
Por otra parte medimos dos tazas bien llenas de harina de todo uso.
A la harina le agregamos el sobre de levadura, que vienen siendo 15 gramos. Mezclamos un poco y reservamos.
Y ahora que tenemos todos los ingredientes listos empezamos con la receta.
En un bol amplio vamos a poner el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente
Le añadimos una pizca de sal y ahora a batimos hasta blanquearla y dejarla con un aspecto algo cremoso.
Batimos muy bien ya sea con batidora eléctrica o con las varillas manuales; este paso es muy importante, ya que si conseguimos una mezcla muy cremosa nuestro bizcocho quedará mucho más esponjoso.
Lo ideal es que la mantequilla esté a punto de pomada, en este caso la mantequilla no estaba del todo blanda porque solo lleva una hora fuera de la nevera; cuanto más blanda este la mantequilla será más fácil y rápido conseguir este punto cremoso.
Ahora añadimos uno a uno los huevos, batiendo cada vez que agregamos un huevo. A medida que añadimos los huevos la mezcla se va haciendo más cremosa; como puedes ver en el video de la receta.
A continuación ponemos la harina en un colador, o tamizador.
Empezamos a añadir la harina poco a poco y vamos mezclando con una espátula, o unas varillas manuales.
Empezamos a añadir el zumo de uva, también poco a poco, lo haremos en dos o tres partes. Mezclamos cada vez que agregamos un ingrediente, no hace falta mezclar mucho entre cada ingrediente.
Continuamos con harina e intercalamos con el zumo de uvas negras y así hasta terminar todos los ingredientes.
Ahora vamos a verter la mezcla en el molde que habíamos reservado.
Damos unos golpecitos al molde para que se empareje la mezcla para el bizcocho de uvas negras y se deshagan las burbujas.
He puesto el molde en el horno sin precalentar; ya que en las instrucciones de mi horno dice que no hace falta hacerlo para hornear bizcochos esponjosos. Lo he dejado en la segunda altura, con calor por arriba y abajo, a 175 grados centígrados (347ºF)
Pasados 40 minutos retiramos el bizcocho de uvas negras del horno y verificamos con un palillo si sale limpio; en caso de que el palillo salga manchado debemos llevar nuevamente el bizcocho al horno más tiempo.
Ahora lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Cuando el bizcocho de uvas negras está templado lo desmoldamos y dejamos en la fuente donde lo vamos a presentar.
Opcionalmente podemos decorar el bizcocho con una crema chantilly, un frosting de queso, o simplemente espolvoreando un poco de azúcar impalpable, o azúcar glass.
Y llegó el momento de cortar y empezar a disfrutar de este esponjoso bizcocho de uvas negras!!!
Hoy quiero compartir contigo mi receta de mermelada de calabaza, o auyama y uvas ¡No te imaginas el sabor tan delicioso de esta combinación de sabores... No te la puedes perder!
Las conservas son una excelente alternativa para alargar el tiempo de duración de los alimentos en perfectas condiciones, por eso hoy recurrimos a esta forma de preparación para hacer una deliciosa mermelada de calabaza, o auyama y uvas verdes. La cabalaza es también conocida con los nombres de zapallo, ahuyama, o auyama, y cucurbita.
La calabaza es un alimento muy versátil con el que podemos preparar recetas dulces, como por ejemplo un ricobizcocho de calabaza, o auyama; y recetas saladas como esta tortilla de patatas con calabaza, o un delicioso risotto de calabaza. En esta ocasión se me ocurrió combinarla con uvas para preparar mermelada y el resultado fue extraordinario...¡Seguro que a ti también te va a gustar!
Aquí podrás ver cómo preparamos esta fácil y rica mermelada de calabaza, o zapallo y uvas verdes
Puedes servir esta mermelada de zapallo, o auyama y uvas verdes a la hora del desayuno con unas ricas tostadas; o la puedes servir como postre, acompañada con queso, del tipo que más te guste, puede ser fresco, tierno o queso semicurado, esta combinación te va a encantar!!!
Ingredientes para mermelada de calabaza y uvas verdes
540 g calabaza pelada y cortada
300 ml zumo de uvas verdes (450g uvas enteras)
180 - 200 g azúcar
20 ml zumo de limón
Con estos ingredientes nos rinde para unos 725 g de mermelada
Ingredientes para mermelada de calabaza, o auyama y uvas
Cómo hacer mermelada de calabaza y uvas verdes
Para empezar con la preparación de nuestra receta de mermelada de calabaza, o zapallo y uvas verdespelamos la calabaza y a continuación cortamos en trozos más pequeños para que sea más fácil retirar las semillas y toda la parte interna.
Ahora que tenemos los trozos limpios, los cortamos en cuadros más pequeños; el tamaño de los cuadros no importa, ya que al final los trituraremos.
Dejamos la calabaza en la cazuela dónde vamos a preparar nuestra mermelada de calabaza, o auyama y uvas verdes, añadimos el azúcar y dejamos en reposo el tiempo que sea posible, o hasta que empiece a soltar líquido. Tapamos la cazuela.
Cuando la calabaza y el azúcar han soltado líquido ponemos la olla a fuego suave.
Por otra parte vamos a soltar las uvas del racimo, las lavamos bien cambiando varias veces el agua.
Licuamos bien las uvas sin añadir agua; a continuación colamos para retirar las semillas y las pieles.
A la olla que tenemos al fuego con la calabaza añadimos los 300 mililitros de zumo de las uvas verdes.
Dejamos hervir hasta que la calabaza esté blanda, que serán entre 15 y 20 minutos aproximadamente.
Cuando la calabaza, o auyama esté blanda, pasamos por la batidora hasta que nos quede todo muy bien triturado, con una textura muy suave.
Volvemos a llevar a ebullición la olla, a fuego suave.
Exprimimos medio limón, vamos a emplear aproximadamente 20 ml de zumo, y lo agregamos a la cazuela, removemos y dejamos hervir 2, o 3 minutos más; o dejamos hervir hasta que la mermelada tenga la consistencia de nuestro gusto, teniendo en cuenta que al enfriarse la mermelada de calabaza, o zapallo y uvas verdes se espesará un poco más.
Si deseas envasar la mermelada al vacío puedes bajar el fuego y proceder a rellenar los frascos, dejando unos dos, o tres milímetros del borde libres.
Es imprescindible limpiar bien los bordes antes tapar; ponemos boca abajo y a continuación dejamos el frasco de pie sobre un paño de tela, hasta que se enfríe.
Guardamos en un armario fresco y oscuro y así tendremos mermelada para todo un año.
Una vez abierto el frasco se debe consumir en el menor tiempo posible. Guardándolo en la nevera y manteniendo los bordes del frasco limpios, te puede durar la mermelada de calabaza y uvas verdes unos 15 días en perfectas condiciones.
Una manera riquísima de comer esta mermelada de calabaza y uvas verdes es servirla acompañada de queso fresco, o queso tierno, incluso queso semicurado; tú eliges el que más te guste.
¡Y ahora prepárate para degustar esta verdadera delicia!
Seguro que esta receta de merluza en salsa de calabaza y curry también te puede interesar.
Hoy te quiero compartir mi receta de bizcocho de peras y canela para que disfrutes de un bizcocho muy esponjoso y jugoso.
Una buena forma para que los que se resisten a disfrutar de los sabores de la fruta coman peras con gran gusto es este rico bizcocho de peras y canela, con una combinación de sabores que te darán ganas de repetir esta receta mucha veces.
Con esta fácil receta de bizcocho de peras y canela conseguirás un bizcocho con una textura muy suave, húmedo y realmente sabroso.
Con nuestra receta de hoy podrás preparar un rico bizcocho, pastel, pan, o torta de peras y canela; como lo quieras llamar, ideal para los desayunos o meriendas, y por qué no, también como postre y lo mejor de todo... ¡Nuestra receta es muy fácil y rápida de preparar!
Aquí puedes ver cómo hemos preparado esta fácil y rica receta de bizcocho de peras y canela
Ingredientes para hacer bizcocho de peras y canela
1 vaso de azúcar - no muy lleno (120g)
3 huevos muy grandes, o 4 pequeños
25 ml vino dulce (hoy vino de oporto)
200 ml nata para montar (Crema de leche)
2 vasos de harina para todo uso (180g)
1 pizca de sal
1 cucharadita (de las de café) de canela en polvo (2 - 3g)
1/3 cucharadita de nuez moscada (opcional)
1 sobre de levadura en polvo, o polvo de hornear
750 - 800 g peras (en mi caso 11 peras pequeñas)
15 ml zumo de limón (limón exprimido)
Para el molde
Mantequilla, o aceite
1 cucharita de harina
Nota: Como medida vamos a emplear un vaso de los de yogur, de esta manera no tendrás ningún problema para medir los ingredientes si no dispones de una báscula.
Cómo hacer bizcocho de peras y canela
Para empezar preparamos todos los ingredientes para que a la hora de preparar nuestra receta de bizcocho de peras y canela no tardemos más de cinco minutos y por supuesto para evitar que olvidemos algún ingrediente.
En un colador o en un cernidor vamos a poner todos los ingredientes secos, es decir la harina, nosotros emplearemos harina de uso común, la canela, la nuez moscada y la levadura en polvo para cernirla. La sal la puedes añadir aquí, o más adelante con los huevos.
Lavamos y pelamos las peras, después de quitarles la piel las cortamos en octavos, más o menos, y dejamos en un recipiente; seguidamente bañamos con el zumo de limón para evitar que se oxiden. Reservamos.
Por otra parte preparamos el molde donde hornearemos el bizcocho de peras; yo he puesto un trozo de papel aluminio en la base del molde para facilitar el desmoldado y posteriormente el lavado del molde, a continuación lo engrasamos con mantequilla, o aceite; en mi caso he empleado mantequilla; para terminar espolvoreamos una pequeña cantidad de harina por todo el molde
Y ahora que ya tenemos todos los ingredientes preparados vamos a empezar con la elaboración de este fácil y rico bizcocho de peras y canela con nata.
En un recipiente amplio ponemos el azúcar con los huevos y batimos hasta que los huevos blanqueen y nos quede una mezcla bien espumosa, como lo puedes ver en el vídeo; yo lo he hecho con ayuda de una batidora eléctrica para agilizar la tarea, pero si no dispones de una, lo puedes hacer con unas varillas manuales.
Cuando ya tenemos los anteriores ingredientes bien espumosos añadimos la nata para montar, crema de leche, o nata para repostería, como lo quieras llamar; a continuación agregamos el vino dulce, hoy he empleado vino de oporto. Batimos nuevamente empleando la batidora.
Una vez que hemos integrado bien todos los ingredientes líquidos vamos continuar la receta empleando unas varillas manuales o una espátula para añadir la harina; esto lo haremos en dos o tres partes.
Cada vez que añadimos harina la integramos con movimientos envolventes antes de añadir más mezcla de harina y así hasta terminar con todos los ingredientes sólidos que habíamos cernido en la preparación de los ingredientes.
A continuación agregamos las peras troceadas y mezclamos cuidadosamente.
Vertemos la mezcla para el bizcocho de peras en el molde que previamente habíamos preparado.
Llevamos al horno, en mi caso no he precalentado el horno, ya que según las indicaciones del fabricante no hace falta en el caso de los bizcochos esponjosos, lo he puesto a 180 grados con calor arriba y abajo y lo he dejado en el primer nivel.
Después de 40 minutos de horneado he comprobado con una brocheta que el bizcocho ya estaba listo, ya que la brocheta salió completamente limpia al introducirla en el centro del bizcocho, o pastel de peras.
Es de anotar que cada horno es un mundo y que nadie mejor que tú lo conoce, por lo que los tiempos pueden variar de un horno a otro.
Dejamos el molde sobre una rejilla para que se enfríe antes de desmoldarlo.
Una vez esté frío nuestro apetecible bizcocho de peras y canela lo desmoldamos; si hace falta nos ayudamos de la punta de un cuchillo fino para desprenderlo del molde y lo dejamos en la fuente donde lo vamos a presentar.
Opcional mente puedes decorar el bizcocho espolvoreándolo con azúcar glass, o azúcar impalpable; como lo hemos hecho en el vídeo, pero si quieres transformar tu sencillo bizcocho en una tarta más llamativa y jugosa puedes decorarla con una fácil crema chantilly, o chantillí; o un rico frosting de queso crema.
¡Y así terminamos este rico y fácil bizcocho, o torta de peras y canela, listo para empezar a disfrutar con los tuyos!
¿Quieres ver otra receta con peras? Entonces te puede interesar ver esta sencilla receta de delicias de pera y chocolate, tan fácil como deliciosa
Hoy preparamos un batido de remolacha, betabel, o betarraga que si lo tomas con regularidad te ayudará a mejorar y/o recuperar la vista.
Este delicioso batido es rico en vitaminas A, C, B6 y K; betacarotenos y minerales como hierro, potasio, calcio y magnesio; tan importantes para nuestra salud visual.
Nuestro batido de remolacha, o betabel es muy beneficioso para alimentar el cerebro y para las personas que tienen problemas de anemia, y ni qué decir de la mejoría que pueden experimentar tus ojos al recuperar o mejorar tu vista.
Después de haber empezado a experimentar una mejora apreciable en mi visión de lejos y a media distancia, decidí compartir mi receta de batido de remolacha para recuperar la vista, junto con los ejercicios de relajación y estiramientos oculares que practico.
En el vídeo podrás ver cómo preparamos esta receta de batido de remolacha para mejorar la vista; además podrás ver algunos ejercicios para agilizar los resultados.
Este batido de remolacha para recuperar la vista se debe tomar 4 o más días a la semana, pero los diabéticos lo harán solo cada cuatro días, debido a su alto contenido en azúcares naturales; aunque si se emplean las hojas de betabel pueden preparar el batido cada dos, o tres días, según sus niveles glucemicos, empleando un día si y otro no la raiz de remolacha o betabel, aumentando la cantidad de hojas los días que no emplees la raíz, o simplemente empleando una menor cantidad de remolacha.
En el caso de las mujeres embarazadas es importante que tengan en cuenta que este batido es muy rico en vitamina A, para no abusar de su consumo.
¡Mi experiencia con este batido de remolacha para recuperar la vista de forma natural está siendo fabulosa y es posible que quieras conocerla!
Después de ver cómo mi visión iba empeorando con los años y llegar al punto de necesitar gafas para ver de lejos, gafas para ver de cerca y si quería usar lentes de contacto para ver de lejos necesitaría otras diferentes a las que ya tenía para ver de cerca para leer, por no decir que tenía que empezar a pensar en solucionar mi problema para ver a media distancia, ya que trabajar con el ordenador empezaba a ser molesto... Entendí que tenía que empezar a buscar una solución, por supuesto pensé en una cirugía, aunque de inmediato llegaron a mi los miedos, y decidí entonces que antes de enfrentarme a un tratamiento invasivo debía intentar encontrar la solución por medios naturales; así fue como empecé a preparar y tomar con frecuencia mi batido de remolacha para recuperar la vista.
El batido de remolacha se lo solía preparar a mi hijo durante los exámenes del cole, con algunos ligeros cambios en la receta y por supuesto yo también lo tomaba; pero no lo hacía con mucha frecuencia para que el niño no se cansara del sabor; sinceramente nunca tuve la constancia necesaria para prepararlo y tomarlo como lo hago ahora.
Un día, después de haber empezado a tomar con frecuencia mi batido de remolacha, hablando con un tío que es diabético y estuvo a punto de perder la vista, me comentó que estaba notando mejora con una receta muy similar a la mía; por supuesto probé su batido, pero el sabor me resultó desagradable, ya que su receta llevaba ajo y romero, por lo que decidí continuar preparando mi receta y añadir el romero con los resultados que te voy a contar; por supuesto mi tío ahora prepara mi batido jejeje.
La verdad es que no fui consciente de los resultados hasta después de llevar 4 meses tomando este batido de remolacha para recuperar la vista, cuando una mañana cualquiera al abrir la ventana para mirar el paisaje mientras me tomaba mi vaso de agua matutino y hacer algunos masajes relajantes; como parte de la rutina de las anteriores semanas, noté al mirar hacia la calle que veía con bastante nitidez las matriculas de los coches que estaban aparcados, aunque no era una nitidez absoluta, como la que conseguía con gafas o lentillas; lo que me llevó a pensar que había olvidado retirar mis lentes de contacto la noche anterior y mis ojos estaban algo secos y que por esa razón no conseguía enfocar correctamente, ni tenía la nitidez normal. Después de parpadear varias veces y recordar que no llevaba puestas las lentillas me dí cuenta de lo que sucedía... ¡Mi visión estaba empezando a cambiar! Todo se debía a los resultados obtenidos al tomar el batido de remolacha 5 y en pocas ocasiones 6 días a la semana, pues suelo desayunar un gran vaso de batido acompañado de pan de cereales o pan integral.
Normalmente desde mi ventana solo conseguía ver el blanco de las matriculas de los coches aparcados y algunas manchas oscuras, pero nada que pudiera leer y aunque al volver a mirar las matrículas de los coches noté que la nitidez no era la misma inicial, si que conseguía ver los números y las letras con algo de claridad, así que mi emoción fue indescriptible y mi reacción como no podía ser de otra forma, fue empezar a contarle a todos mis familiares y amigos mi experiencia; que sinceramente espero pueda ser la tuya dentro de algunas semanas y tenerte nuevamente por aquí compartiendo tus resultados 😊😉
Sé por experiencia propia que a veces te puede dar pereza preparar el batido, o hacer los ejercicios oculares; pero te aseguro que en mi caso está valiendo la pena y cuando viene a mi esa pereza solo pienso en el antes y el ahora de mi visión y me pongo manos a la obra. A día de hoy sigo viendo cada día más claro y esa es mi mayor motivación, ya que este es un proceso que lleva tiempo y constancia antes de empezar a notar los resultados.
Ojalá pudieses ver con mis ojos el antes y el ahora para que te decidieras a empezar ya mismo a luchar por tu salud visual y que te sirviera de inspiración y fuerza en esos días en los que la pereza es tu enemigo 😊😜
Después de llevar 2 meses tomando el batido de remolacha para mejorar la vista recordé que cuando compré mi segundo par de lentillas (hace mil años jejeje) que en esa época eran de uso anual, el especialista que me atendió me recomendó algunos ejercicios para que la miopía no me siguiera aumentando, pues en ese entonces cada año cambiaba mi fórmula. Los ejercicios básicamente consistían en fijarme en los detalles de las cosas; los practiqué durante un breve período de tiempo y luego los abandoné. Ahora me doy cuenta que muy seguramente me equivoqué al no haber seguido las recomendaciones de mi optómetra, por eso decidí potenciar el efecto del batido con ejercicios visuales.
Para agilizar los resultados de este rico batido de remolacha para la vista hago ejercicios de relajación ocular y ejercicios de fortalecimiento ocular durante unos 10 o 20 minutos diarios.
Todos los ejercicios se hacen sin lentes de contacto, ni gafas; lo ideal es hacerlos todos los días, o por lo menos con la mayor frecuencia posible.
En el vídeo (minuto 03.06) me puedes ver haciendo los ejercicios de relajación que practico; de cara al sol, a primera hora del día o al final de la tarde cuando el sol no es muy fuerte. Nunca debes mirar directamente al sol; por eso es muy importante que los ejercicios de cara al sol los hagas siempre con los ojos cerrados y sin ventanas de por medio.
A continuación hago ejercicios de estiramientos oculares; se hacen a la sombra y sin mover la cabeza, consisten en mirar de un lado a otro y hacer figuras como triángulos, cuadrados o círculos grandes con los ojos abiertos. Para finalizar, y como relajación cubro los ojos con las manos durante unos minutos.
La mayoría de los ejercicios que practico los aprendí con Tatiana Gebrael, por eso te recomiendo ver estos 30 ejercicios para mejorar tu visión que ella comparte. Estos ejercicios son generales para cualquier problema visual.
No olvides que solo depende de ti el mejorar tu visión y que lo que tu no hagas por tu salud, y no me refiero solo a la salud visual, que es de lo que estamos hablando hoy, nadie lo puede hacer por ti. En tus manos está la solución para que empieces a recuperar tu visión desde ya, por favor no la dejes pasar, de verdad funciona😊😉
Ingredientes para hacer batido de remolacha, o betabel
1/2 remolacha mediana, mejor con sus hojas
1 zanahoria mediana
1 trozo de jengibre
1 plátano, o banana
Zumo de limón
1 vaso de leche
1 Cucharadita de romero*
*El romero aumenta la presión arterial, no lo deben tomar las embarazadas ni los epilépticos.
Ingredientes para hacer batido de remolacha para recuperar la vista
Cómo hacer batido de remolacha para recuperar la vista
Para empezar lavamos y pelamos el jengibre; lo cortamos en trozos más pequeños.
La zanahoria la lavamos, la pelamos y la cortamos también en rodajas.
Para esta receta vamos a emplear la remolacha con sus hojas y parte de los tallos, ya que las hojas tienen más o menos las mismas propiedades que la raíz, si no consigues la remolacha con hojas no pasa nada, simplemente prepara tu batido empleando la remolacha como la consigas.
Yo intento comprar remolachas crudas y con hojas frescas, pero cuando no las consigo compro las remolachas que venden ya cocidas.
Lavamos con abundante agua las hojas y le quitamos la piel a la remolacha.
Puedes emplear un par de hojas de remolacha, o betarraga para la receta; las demás las puedes guardar en un recipiente de cristal o de plástico cerrado herméticamente después de lavarlas bien y secarlas; te pueden durar unos tres, o hasta cuatro días en la nevera; otra opción para conservarlas por más tiempo es congelarlas.
Si la remolacha no es demasiado grande puedes emplear la mitad para tu batido. Cortamos la remolacha, también conocida como betabel, o betarraga y la dejamos junto con los demás ingredientes.
Depende de la tolerancia a la remolacha los diabéticos pueden emplear menos cantidad de raíz de betabel; aunque en este caso lo ideal es que incluyan más cantidad de hojas de remolacha.
Quitamos la piel al plátano y cortamos en trozos. En el caso de los diabéticos y según sus niveles de azúcar, es posible quitar el plátano de la receta para evitar que se suba demasiado la glucosa; otra opción es emplear menor cantidad; esto depende de la situación particular de cada persona.
Si puedes consumir romero añade 1 cucharadita, lo puedes emplear fresco o seco; yo le añado romero a mi batido 3 veces a la semana.
Llevamos todos los ingredientes a la licuadora.
Añadimos un chorrito de zumo de limón y la mitad del vaso de leche; batimos.
Yo suelo batir primero los ingredientes con la mitad de la leche, para que todos los ingredientes sólidos se trituren bien y no queden trozos de zanahoria, o remolacha en el batido.
Cuando los ingredientes se han trituradora bien añadimos el resto de la leche y licuamos nuevamente.
¡Y nuestro nutritivo batido de remolacha para recuperar la vista está listo para servir y empezar a disfrutar de sus poderosos beneficios!
Espero que te haya gustado esta efectiva receta de batido de remolacha para recuperar la vista y que la compartas con tus familiares y/o amigos para que ellos también consigan recuperar su visión.
Si quieres ver otra receta preparada con remolacha, aquí te dejo esta rica ensalada de remolacha y patatas
Aquí puedes ver en vídeo cómo preparamos esta fácil y rica tarta de piña hecha totalmente en el horno microondas.
Ingredientes para hacer tarta de piña al microondas
Para hacer el caramelo
100 g de azúcar común
Agua
Para el bizcocho
200 ml nata para montar, o crema de leche
1 pizca de sal
130 g azúcar
1 lata de piña en almíbar (560g)
3 huevos grandes
200 g harina de uso común
10 g Levadura en polvo
Cómo preparar caramelo al microondas
Para empezar con la receta preparamos el caramelo, que será la base de nuestra tarta de piña.
El caramelo lo podemos preparar en una cazuela o sarten al fuego, en cuyo caso ponemos el azúcar a fuego suave y dejamos que tome el color deseado, moviendo la sartén de vez en cuando para que toda el azúcar se dore por igual.
Yo voy a preparar el caramelo para esta rica tarta de piña empleando el microondas.
En el mismo recipiente apto para microondas, que vamos a utilizar como molde para nuestra tarta de piña, ponemos el azúcar; a continuación lo humedecemos con dos cucharas soperas de agua; removemos para asegurarnos que toda el azúcar esté húmeda.
Si es la primera vez que preparas un caramelo en tu microondas te recomiendo que hagas lo mismo que he hecho yo, ya que en mi caso es la primera vez que preparo caramelo con este horno, por eso lo voy revisado con frecuencia para no llevarme un disgusto y que en un descuido se me pueda quemar.
Llevamos el azúcar húmedo al microondas y lo ponemos a máxima potencia, yo le he programado 4 minutos, pasado este tiempo lo he revisado, como puedes ver en el vídeo aunque todavía no tenía color lo he sacado para enseñarte cómo iba el proceso, si pasado este tiempo puedes ver por el cristal del microondas cómo va el color del caramelo, sin necesidad de abrir el horno , ni siquiera hará falta sacarlo, directamente puedes programar más tiempo.
Si tu microondas tiene cristal oscuro, tendrás que abrir el horno para comprobar cómo va el proceso; si lo sacas, con mover un poco el recipiente basta, ya que el cambio de temperatura hace que se cristalice el azúcar; si esto sucede removemos el azúcar y añadimos 2 o 3 cucharas de agua antes de llevarlo nuevamente al microondas otros 5 minutos.
Debes tener en cuenta que el azúcar seca se quema en el microondas, por lo tanto es muy importante humedecer el azúcar.
Revisamos el caramelo las veces que haga falta, ya que el tiempo puede variar en cada microondas. Cuando empieza a tomar color debemos revisar cada pocos minutos para evitar que el caramelo se queme, ya que puede bastar un minuto para pasar de caramelo oscuro a caramelo quemado.
Por otra parte, mientras el caramelo está en el microondas, vamos a sacar la piña de la lata y dejamos las rodajas en un colador para que se escurran bien; reservando el almíbar.
Cortamos tres de las rodajas de piña por la mitad.
Una vez el caramelo tome el color deseado lo sacamos del microondas y lo dejamos enfriar.
Cuando el caramelo se ha enfriado ponemos una rodaja entera en el centro del molde y alrededor las mitades que cortamos, o lo decoras a tu gusto. Reservamos.
Como hacer bizcocho para tarta de piña al microondas
En un recipiente amplio ponemos la nata para montar, nata de repostería, o crema de leche, la pizca de sal y el azúcar; batimos brevemente para integrar los ingredientes, puedes hacerlo empleando una batidora eléctrica o varillas manuales.
En un colador o cernidor ponemos la harina de uso común junto con la levadura en polvo, o polvo de hornear, y cernimos para evitar que queden grumos.
Ahora vamos a empezar a añadir la harina, lo hacemos en dos o tres veces, batimos con unas varillas manuales hasta integrar con los demás ingredientes líquidos; mezclamos bien cada vez que añadimos harina.
Cortamos en trozos más pequeños las rodajas de piña que sobraron, o si lo prefieres, simplemente cortas la piña en trozos muy pequeños.
He cortado las rodajas de piña que sobraron en trozos más pequeños; ahora le voy a añadir 100 mililitros del almíbar. Trituramos ligeramente la piña con la batidora, o si lo prefieres, simplemente cortas la piña en trozos muy pequeños.
A la masa para el bizcocho añadimos la piña triturada, y mezclamos.
Ya tenemos la mezcla lista para hacer el bizcocho al microondas; ya solo nos queda verterlo sobre el caramelo y la piña que hemos puesto en la base del molde.
Llevamos el bizcocho al microondas a potencia máxima y dejamos durante 12 minutos.
Después de los doce minutos en el microondas introducimos un palillo o una brocheta y verificamos que la brocheta sale limpia; lo que indica que el bizcocho ya está hecho.
A continuación vamos a trinchar el bizcocho con el mismo palillo; lo hacemos por toda la superficie; seguidamente regamos cuidadosamente con los 125 mililitros de almíbar que nos había sobrado.
Dejamos reposar unos cinco, o diez minutos para que se absorba el almíbar.
Desmoldamos la tarta aún caliente, teniendo cuidado para no quemarnos.
Ahora trinchamos nuevamente un poco y terminamos de añadir el resto del almíbar que nos quedó, con cuidado para que no se salga de la tarta.
Como puedes ver en el vídeo el bizcocho de piña ha quedado muy esponjoso y el almíbar le añade una jugosidad increíble.
¡Y nuestra tarta de piña hecha en el horno microondas está lista para servir y disfrutar!
Hoy preparamos una sencilla receta de ensalada de arroz con quinoa y yogur muy nutritiva; además de rica y fácil de preparar.
Con esta sencilla receta de ensalada de arroz con quinoa y yogur vas a disfrutar de un plato muy
rico y fresco, especial para esos días en los que el calor aprieta.
Con nuestra ensalada de arroz y quinoa con yogur disfrutarás de una receta muy nutritiva; rica en ácidos omega 3 y omega 6, potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc; además de la gran cantidad de fibra soluble y proteína que nos aporta la quinoa, también conocida como quinua.
Aquí podrás ver cómo preparamos esta rica ensalada de arroz y quinoa con yogur.
Ingredientes para hacer ensalada de arroz y quinoa con yogur
½ - ⅓ pastilla para caldo
35- 40 g quinoa
1-2 rodajas cebolla
1 trozo de pepino
60 g arroz blanco cocido
⅓ zanahoria mediana - grande
1/2 manzana pequeña
1 tomate mediano
1 trozo de pimiento verde
Ingredientes para el aderezo
1 yogur griego
½ cucharita de sal
1 cucharita orégano
½ cucharita comino molido
Ingredientes para hacer ensalada de arroz y quinoa con yogur
Cómo hacer ensalada de arroz y quinoa con yogur
En una cazuela ponemos 1 vaso de agua al fuego medio, añadimos más o menos 1/3 de pastilla de caldo, puedes emplear caldo de cualquier sabor, ya sea de carne, pollo o verduras; dejamos hervir.
Cuando el caldo empieza a hervir agregamos la quinoa, que previamente hemos lavado con abundante agua.
Pasados los 15 minutos de estar hirviendo la quinoa vamos a enjuagarla con abundante agua fría para cortar la cocción. Cómo puedes ver en el video la quinoa después de cocida rinda bastante, como sucede con el arroz.
Picamos finamente una o dos rodajas de cebolla y la dejamos reposar en agua caliente, para retirar el ácido; así no repetirá el sabor a cebolla.
En una ensaladera, o el recipiente donde vamos a preparar la ensalada dejamos el pepino picado en cubos pequeños, el arroz blanco cocido, la quinoa bien escurrida, la zanahoria rallada, la manzana pelada y cortada en cubos, el tomate y el pimiento también cortado en cuadros pequeños.
Finalmente refrescamos con abundan agua la cebolla que teníamos en agua caliente y la escurrimos bien antes de añadirla a los demás ingredientes.
Cómo aderezar la ensalada de arroz y quinoa
Vamos a añadir una pequeña cantidad de sal a los ingredientes de nuestra ensalada ;más o menos 1 cucharita de orégano, aproximadamente media cucharita de cominos,y para finalizar añadimos el yogur, yo he utilizado un yogur griego natural; a continuación mezclamos bien todos los ingredientes de nuestra rica ensalada de arroz con quinoa y yogur.
Si el tiempo te lo permite puedes dejar la ensalada de arroz y quinoa con yogur en la nevera, bien tapada, hasta el momento de servir, para que los sabores se integren bien.
¡Y así de fácil terminamos esta fácil y rica receta de ensalada de arroz con quinoa y yogur!
Seguramente te interese ver cómo preparamos esta receta de quinoa con verduras.
Vamos a preparar una receta de patatas con lacón tan fácil de hacer que no te podrás creer que con tan poco trabajo puedas disfrutar de un plato tan delicioso.
Nuestra receta de hoy es uno de esos platos tan ricos que parece mentira que su preparación sea tan fácil, y es que estas patatas con lacón no tienen ninguna dificultad, como verás mas adelante.
Puedes servir estas ricas patatas con lacón como un delicioso aperitivo, o a la hora que prefieras; no importa el momento que elijas, siempre disfrutarás de un rico bocado de patatas.
Desde aquí podrás ver en vídeo como preparamos esta fácil y rica receta de patatas con lacón.
Definitivamente las patatas son un alimento de esos que nos permite multitud de variaciones como esta estupenda guarnición de patatas panaderas, o ese rico pollo al horno con champiñones y patatas y por supuesto no puede faltar en una rica ensalada, como esta ensalada de patatas y palitos de mar y tantas otras que encontrarás aquí en Fácil y Rico Ampis Recetas y que hemos preparado con tanto cariño para ti.
Ingredientes para hacer patatas con lacón
3 patatas medianas a grandes
200 g de lacón en lonchas
1 Cucharadita de pimentón dulce
1 diente de ajo
Aceite
Sal
Cómo hacer patatas con lacón
Para empezar lavamos y cocinamos las patatas con piel, de esta manera evitamos que se deshagan. El tiempo aproximado de cocción en olla normal es de 20 minutos. Yo las he cocinado al vapor en la olla rápida, al subir el segundo anillo las he dejado diez minutos a fuego muy bajo.
Con las patatas aún tibias retiramos la piel con ayuda de un tenedor y a continuación cortamos en cubos de tamaño mediano a grande, según tu gusto.
En una cazuela o una sartén ponemos un poco de aceite a calentar y doramos el diente de ajo que previamente hemos cortado en láminas finas.
Mientras tanto cortamos en cuadros el lacón, hoy he utilizado lonchas de lacón horneado, pero puedes usar el lacón de tu preferencia; y si por cualquier motivo no encuentras lacón, lo puedes reemplazar por bacon en tu receta y disfrutarías de unas ricas patatas con bacon.
Una vez se ha dorado el ajo laminado añadimos las patatas y seguidamente el lacón, damos unas cuantas vueltas para que todos los ingredientes cojan temperatura.
Una de la grandes ventajas de esta rica receta es que podemos dejar preparados los ingredientes con antelación, ya que si tenemos los ingredientes ya cortados, preparar nuestras patatas con lacón no te llevará ni cinco minutos.
Para terminar nuestra fácil receta de patatas con lacón apagamos el fuego y espolvoreamos el pimentón dulce, yo he puesto más o menos una cucharadita, de las de postre, pero si te gustan los sabores muy fuertes puedes agregar más cantidad.
Servimos caliente y nos sentamos a disfrutar de nuestro exquisito plato de patatas con lacón.
Si lo deseas también puedes ver en vídeo como preparamos esta fácil y rica ensalada alemana de patatas.
Hoy quiero compartir contigo mi receta de tarta fría de fresa con gelatina para que disfrutes de un postre realmente espectacular!!!
Esta receta de tarta fría de fresa con gelatina, no necesita horneado y por su fácil preparación es muy recomendada para elaborar con niños.
Si te gustan las fresas no te podrás perder esta tarta de fresa con gelatina que te traemos hoy; también podrás preparar esta otra tarta de queso con mermelada de fresa, o qué tal esta tarta mascarpone de fresa, o quizás prefieras este rico batido de fresa y plátano para beber en cualquier momento del día y recargarte de energía ¡Seguro que te será difícil elegir una sola receta!
Con esta fácil receta de tarta fría de fresa con gelatina conseguirás una refrescante tarta con una textura muy cremosa y realmente deliciosa.
Si quieres ver cómo preparamos esta rica receta aquí la tienes en vídeo
Ingredientes para hacer tarta fría de fresa con gelatina
Ingredientes para la base:
1 paquete de galletas tipo María
100 g de mantequilla
Ingredientes para el relleno de crema de queso y fresas:
2 sobres de gelatina de sabor a fresa
500 ml de nata para montar o crema de leche
250 g de queso crema (tipo Philadelphia)
100 g de azúcar
200 ml de agua
150 ml de leche
Ingredientes para decorar:
300 g fresas
40 g azúcar (2 cucharas soperas rasas)
10 m zumo limón
1 cuchara sopera gelatina de fresa
Cómo hacer tarta fría de fresa con gelatina
Para empezar con la preparación de la base de la tarta partimos las galletas y las volvemos polvo; yo lo hice con ayuda de una licuadora, pero lo puedes hacer de diferentes maneras, por ejemplo utilizando una bolsa y un rodillo, o triturarlas con un mortero.
A continuación vertemos la harina que nos ha quedado después de triturar las galletas en el molde que vamos a utilizar y mezclamos bien con la mantequilla derretida, cuidando que no queden trozos de galleta. Repartimos bien sobre la base del molde y apretamos para que quede sólida. Reservamos en la nevera.
Ahora vamos a preparar el relleno de queso con gelatina de fresa.
Empezamos hirviendo el agua y a continuación disolviendo los dos sobres de gelatina. Reservamos.
En un cazo ponemos el queso crema, la nata para montar o de repostería, o crema de leche, el azúcar y la leche. Llevamos a fuego suave y mezclamos bien hasta que nos quede con una consistencia muy cremosa y sin grumos.
Añadimos la gelatina bien disuelta junto con los demás ingredientes, removiendo enérgicamente para que no se formen grumos.
Dejamos templar la crema de queso y gelatina de fresa, removiendo de vez en cuando mientras se enfría, así evitaremos que se forme nata en la parte superior.
Vertemos la mezcla anterior sobre la base de galletas fría y llevamos nuevamente a refrigeración durante un mínimo de cuatro horas, si es posible la dejamos toda la noche en la nevera.
Para decorar la tarta vamos a preparar una especie de confitura de fresas, yo he utilizado 300 gramos de fresas que tenía congeladas y ya estaban cortadas.
En la misma cazuela en la que hervimos el agua y mezclamos la gelatina dejamos las fresas y añadimos dos cucharas soperas de azúcar y 10 mililitros de zumo de limón. Reservamos y dejamos que las fresas suelten su jugo mientras la tarta de queso y gelatina de fresa se refrigera.
Como he dejado la tarta en la nevera toda la noche, hice lo mismo con las fresas.
Una vez que las fresas han soltado todo su jugo las ponemos a fuego medio y dejamos que reduzcan un poco, también lo puedes dejar más consistente como una confitura, eso depende de tu gusto; yo lo he dejado como una salsa para dar a la tarta una textura más jugosa. Dejamos enfriar.
Vertemos la salsa de fresas sobre la tarta cubriendo toda la superficie y dejamos nuevamente en el refrigerador hasta el momento antes de servir, que la desmoldamos y ponemos en la fuente donde la vamos a presentar.
Antes de desmoldar podemos pasar un cuchillo por el borde del molde para despegar bien nuestra tarta fría de fresas con gelatina sin horno.
No es recomendable decorar la tarta con mucha antelación para evitar que la salsa se filtre por los bordes.
¡A la hora de cortar la tarta de fresa con gelatina vas a disfrutar viendo como a todos a tu alrededor se les hace agua la boca y te piden repetir!
y si lo tuyo son las tartas de queso, seguro que no te podrás resistir a esta rica tarta de nata, queso y yogur además de ser muy rica es fácil de preparar.
Hoy te quiero compartir una rica receta de torrijas, de esas que no pueden faltar en la Semana Santa española, hechas con vino dulce, leche y almíbar de miel con un resultado extraordinario que hará que todos quieran repetir una y otra vez.
Para esta rica receta de torrijas caseras de vino hemos empleado vino moscatel, pero puedes usar el vino de tu preferencia, o sencillamente el que tengas en casa; ya sea vino blanco o vino tinto, con cualquier vino conseguirás una deliciosas torrijas.
Desde aquí podrás ver en vídeo como preparamos esta fácil y rica receta de torrijas de vino y leche.
Ingredientes para torrijas de vino dulce y leche con almíbar de miel
Para 8 - 10 torrijas
Pan para torrijas, o pan del día anterior
250 ml vino moscatel, o cualquier tipo de vino
3 clavos de olor
1 trozo de canela
50 g de azúcar
Piel de naranja
380 - 400 ml leche
Ingredientes para freír y para el almíbar
2 huevos
Abundante aceite para freír (de girasol, o de oliva sabor suave)
agua
vino moscatel
miel, o azúcar
La cantidad de leche y vino para remojar las torrijas puede variar según la dureza del pan
¿Qué pan se usa para hacer torrijas?
Qué pan usar y cómo cortar el pan para hacer torrijas
Para hacer torrijas podemos emplear una barra de pan normal que tenga la miga bien consistente, preferiblemente, o pan especial para torrijas. Al pan para torrijas también se le conoce con el nombre de pan bomba y se caracteriza por su miga consistente y su corteza blanda.
Podemos cortar el pan de forma sesgada y del grosor de nuestra preferencia, más o menos dos o tres centímetros; esto depende del gusto. Si prefieres hacer unas torrijas pequeñas puedes cortar el pan en forma horizontal y algo más estrecho.
A continuación vamos a disponer el pan en una, o varias fuentes hondas para que se pueda empapar bien de los ingredientes líquidos.
Cómo hacer torrijas caseras de vino dulce y leche con almíbar de miel
Para empezar vamos a medir 250 mililitros de vino; yo voy a utilizar vino moscatel, pero puedes utilizar cualquier otro tipo de vino; el de tu preferencia, o sencillamente el que tengas en casa.
En una cazuela apta para el fuego vamos a dejar el vino, añadimos el azúcar, la canela la partimos en trozos pequeños para que así suelte mejor su aroma y su sabor , los tres clavos de olor y la piel de naranja; al quitar la piel debemos tener cuidado de no quitar la parte blanca. Todos estos ingredientes los vamos a dejar hervir durante 2 minutos, a fuego medio.
Pasados los dos minutos apagamos el fuego, tapamos la cazuela y dejamos reposar hasta que el vino se enfríe; así se mezclarán todos los sabores y los aromas de los ingredientes.
Una vez frío el vino, lo vamos a filtrar con ayuda de un colador, para que no se vaya a pasar ningún resto de canela o de cualquiera de los ingredientes que hemos utilizado ¡Te puedo asegurar que huele delicioso!
Al vino le añadimos la leche y mezclamos bien.
El pan lo vamos a regar con la mezcla que hemos preparado, debe quedar bien empapado
para que las torrijas queden jugosas.
Después de unos 15 a 20 minutos le damos la vuelta a las torrijas para ayudar a que se impregnen bien del líquido.
Es importante dar la vuelta a las torrijas con frecuencia. Cuanto más tiempo estén las torrijas en remojo muchísimo mejor, así absorberán todo el líquido y quedarán muy jugosas.
En una sartén vamos a poner abundante aceite, yo voy a utilizar aceite de girasol, pero puedes utilizar aceite de oliva sabor suave, o una mezcla de los dos.
Al aceite le ponemos unos pequeños trozos de piel de naranja para aromatizarlo.
La temperatura del aceite para freír las torrijas debe ser media media-alta.
Cuando vemos que el pan está bien empapado dejamos las torrijas sobre una rejilla para que se escurra todo el exceso de líquido que puedan tener.
Por otra parte, vamos a batir 2 huevos. Estos los utilizaremos para rebozar las torrijas.
A continuación dejamos el pan en el huevo batido, dando la vuelta para que se impregne bien por todos los lados.
Vamos a dejar las torrijas en el aceite caliente para freírlas, retirando el exceso de huevo para evitar que se oscurezca el aceite, así nos puede servir para otra fritura.
De vez en cuando vamos revisando las torrijas y si vemos que ya están doradas por un lado les damos la vuelta.
No es conveniente freír las torrijas con aceite muy caliente porque éste se puede quemar; especialmente cuando caen restos de huevo en el aceite es muy fácil que se queme.
Cuando las torrijas entran en contacto con el aceite caliente y se inflan es porque han absorbido bastante líquido; eso nos indica que vamos a tener unas torrijas muy jugosas.
Una vez las torrijas se han dorado para ambos lados retiramos el exceso de aceite, las dejamos escurrir bien antes de sacarlas y dejarlas en un recipiente o la fuente que vayamos a emplear para conservarlas.
Cómo hacer almíbar de miel para torrijas
En una cazuela voy a poner 125 mililitros de agua, 150 mililitros de vino moscatel y miel; entre 120 a 150 mililitros de miel, la cantidad depende un poco del gusto de lo dulce que te gusten las cosas, si quieres ponerle algo más también lo puedes hacer.
Si no tienes miel no hay problema, puedes reemplazar la miel por azúcar. Esto lo llevamos a fuego medio, lo dejamos hervir más o menos unos 15 minutos hasta que el almíbar reduzca.
De vez en cuando podemos retirar la espuma que se va formando. Cuando vemos que el almíbar se ha reducido bastante lo retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Con el almíbar frío, o algo templado vamos a regar las torrijas.
Si no quieres hacer las torrijas con almíbar tienes la opción de rebosarlas en azúcar y canela; a mí particularmente me gustan con almíbar porque concentra más el sabor, además así, también se mantienen más tiempo jugosas.
Si las guardemos en un taper, siempre cogeremos de las torrijas que estén abajo, las más pegadas al almíbar.
¡y ahora ya puedes empezar a disfrutar de estas ricas torrijas, típicas de la Semana Santa española!
Puedes servir las torrijas frías, calientes o templadas y si deseas las puedes acompañar de helado de vainilla ¡Te quedarán de infarto!
Aquí tienes esta rica receta de torrijas tradicionales con azúcar y canela, que seguro te va a encantar!!!
Hoy preparamos champiñones al horno, empezamos limpiando los champiñones y continuamos con la preparación de esta rápida, fácil y rica receta con la que podrás disfrutar de unos champiñones jugosos y muy deliciosos.
Los champiñones al horno con ajo y orégano se pueden servir como un rico primer plato, o como una rica guarnición.
Esta receta de champiñones al horno es muy baja en calorías, lo que la hace ideal para
los que hacen régimen de adelgazamiento, ya que contienen altas dosis de fibra y producen un efecto saciante.
Con esta fácil receta conseguirás unos champiñones al horno realmente jugosos y deliciosos,
y si a eso le sumamos que los champiñones contienen muy pocas calorías, estaremos disfrutando de una receta realmente fabulosa.
Desde aquí puedes ver cómo preparar esta rica receta de champiñones al horno, tan fácil y deliciosa.
Ingredientes para hacer champiñones al horno
350 g champiñones
1 diente de ajo
Sal al gusto
1 cucharadita de orégano
Aceite de oliva
Vino blanco
Las cantidades aquí descritas son orientadoras y pueden variar según el gusto.
Antes de empezar a preparar nuestra receta de champiñones al horno vamos a limpiar bien los champiñones.
Cómo limpiar los champiñones
Lo primero que hacemos es quitar con un cuchillo fino la parte del tallo que trae tierra y luego pasamos un papel o un paño para quitar la tierra o el exceso de suciedad que puedan tener; a continuación limpiamos la parte de de arriba de los champiñones.
Si el champiñón está muy sucio por fuera, lo podemos limpiar con el papel de abajo hacia el centro, y si no está muy sucio, simplemente pasándole el papel del centro hacia abajo será suficiente para retirar la tierra o arena que haya quedado impregnada.
Si queremos los champiñones muy blanquitos también podemos quitar una capa de piel con el mismo procedimiento que utilizamos cuando están muy sucios.
Es conveniente evitar mojar los champiñones, ya que contienen bastante agua, por lo tanto en caso de ser estrictamente necesario, hay que pasarlos por agua rápidamente y nunca dejarlos en remojo porque absorberían demasiada agua.
Y ahora que los champiñones están listos para cocinar, vamos a empezar con la preparación de la receta.
Cómo hacer esta fácil receta de champiñones al horno
Una vez que tenemos los champiñones limpios los vamos a disponer en una fuente apta para horno, de manera que nos queden los tallos hacia arriba. Reservamos
Por otra parte laminamos finalmente el diente de ajo y a continuación lo vamos a picar muy, pero muy pequeñito, en cuadros muy finos.
Dejamos el ajo picado en un mortero, añadimos sal al gusto, y una cucharadita pequeña de orégano; yo voy a utilizar orégano seco. Majamos bien estos ingredientes para que el ajo nos quede lo más deshecho posible.
Ahora añadimos un chorrito de aceite, yo voy a utilizar aceite de oliva sabor suave.
Para finalizar nuestro aderezo para los champiñones al horno vamos a añadir un chorro de vino blanco.
A continuación mezclamos bien para que se integren todos los ingredientes.
Ahora repartimos la mezcla anterior sobre cada uno de los champiñones hasta terminar con toda la preparación.
¡Y ya tenemos listos los champiñones para llevar al horno!
Dejamos la fuente en el horno precalentado previamente; horneamos a 180 grados durante 10 minutos con calor por arriba y abajo. Si ponemos la opción de aire con calor por arriba y abajo en 8 minutos los champiñones con ajo y orégano estarán hechos; aunque el tiempo puede variar según el horno.
Pasado el tiempo de horneado retiramos los champiñones del horno y con una aguja de cocina, un palillo o un tenedor verificamos que el tallo de los champiñones está blando; si es así ¡Nuestros champiñones están listos para servir y disfrutar!
¡Definitivamente esta receta de champiñones al horno lo tiene todo! Fácil, rica, rápida de hacer y baja en calorías ¿Se puede pedir más?
Seguro que esta receta de jugoso Al wok con lomo de cerdo zanahoria y champiñones te puede gustar
Una aficionada a la cocina fácil y rica, a la que le encanta compartir lo que cocina en el día a día y por supuesto, aquellas recetas para ocasiones especiales.