Esta receta de carne asada al horno con guarnición de patatas y cebollitas es muy fácil de preparar y lo mejor es que muy seguramente tienes todos los ingredientes en casa.
Desde aquí ver en vídeo como preparamos esta fácil y rica receta de carne asada al horno.
Ingredientes para carne asada al horno
1 rabillo de cadera (ternera)
Ajos (6 dientes de ajo grandes)
1 cuchara de postre de orégano
Sal y pimienta al gusto
Aceite
Vinagre
Vino blanco
Caldo (de cocido o de carne)
Para guarnición:
Cebollas pequeñas
Patatas pequeñas
Cómo hacer carne asada al horno
Compramos un rabillo de cadera de ternera, le podemos pedir al carnicero que la bride, así no tendremos que preocuparnos por atarla.
Salpimentamos la carne al gusto y la disponemos sobre una bandeja de horno.
Pelamos y picamos los ajos, los dejamos en un mortero; añadimos más o menos una cucharadita de orégano. Trituramos un poco los ajos con el orégano y una pizca de sal, agregamos un poco de vinagre y un buen chorro de vino. Mezclamos bien.
Regamos la carne de ternera con la mezcla anterior. Dejamos en maceración el mayor tiempo posible; como mínimo una hora.
De vez en cuando damos la vuelta mientras estamos macerando; lo puedes dejar toda la noche en reposo.
Mientras pelamos las patatas y las cebollitas calentamos el horno a 200 grados centígrados; las disponemos al rededor de la carne.
Añadimos sal a las patatas y agregamos una buena cantidad de caldo, nosotros hemos empleado caldo de cocido, pero puedes emplear caldo de carne.
Llevamos al horno a temperatura alta, 200°C; para que la carne se dore y damos la vuelta. Una vez dorada bajamos la temperatura a unos 180º y dejamos hornear durante aproximadamente una hora.
El tiempo de horneado puede variar según el tamaño de la pieza de carne y según el horno, pues no todos los hornos calientan igual.
Con ayuda de una aguja de cocina, un palillo, o un tenedor verificamos si sale sangre de la carne; si es así damos la vuelta y dejamos más tiempo hasta que al trinchar no salga nada, o el jugo sea de color blanco.
Envolvemos la carne en papel plata y a continuación la cubrimos en un paño de cocina. Dejamos sudar más o menos una hora.
Pasado el tiempo de reposo sacamos la carne asada del papel plata.
Reunimos todos los jugos de la carne incluyendo el que queda en el papel plata y lo añadimos a la bandeja con las patatas y las cebollas asadas.
Cortamos la carne asada en lonchas finas y colocamos en el centro de las patatas y las cebollitas.
!Regamos la carne asada con sus jugos y listo para llevar a la mesa!
Y si te gustan los asados ¡Seguro que esta fácil receta de pollo con champiñones y patatas te va a encantar!
Esta receta de ensalada de gambas, langostinos y piña es una buena forma de aprovechar esos restos de marisco que quedan después de las fiestas, ya que suele suceder que queda un poco de cada cosa y muchas veces no sabemos que hacer con ellos, por lo tanto esta ensalada de gambas y piña puede ser una exquisita receta de aprovechamiento.
Con esta receta tenemos la opción de combinar las gambas con los langostinos, emplear solamente gambas, o solo langostinos según el gusto.
La combinación de los ingredientes de esta receta nos dan como resultado una exquisita ensalada de gambas, langostinos y piña a tener en cuenta para preparar en ocasiones especiales y sorprender a tus invitados por su delicioso contraste de sabores.
Normalmente cuando compramos gambas o langostinos no tenemos la forma de saber si están en su punto de sal o si como me ha pasado esta vez, las gambas están tan saladas que no hay manera de comerlas con gusto, por ello he combinado las gambas con piña y el contraste del dulce de la piña disimula perfectamente las gambas saladas, dando como resultado una ensalada refrescante y deliciosa como esta ensalada de gambas y piña que preparamos hoy.
Si prefieres ver directamente la receta de ensalada de gambas y piña en vídeo, puedes verla aquí mismo.
Ingredientes para ensalada de gambas y piña
Aceite de oliva
1/3 - 1/2 cuchara postre de cominos
Sal al gusto
1 cogollo grande de lechuga
3 rodajas de piña
18 gambas
4 langostinos grandes
Cómo hacer ensalada de gambas y piña
En una ensaladera ponemos una buena cantidad de aceite de oliva y entre un tercio a media cucharadita de cominos con un poco de sal; batimos bien con un tenedor para emulsionar todos los ingredientes. En mi caso solo he puesto una pizca de sal, porque como he dicho las gambas estaban saladas y lo que pretendo es reducir ese toque extra de sal.
Cortamos la piña en rodajas y luego en trozos de tamaño medio, llevamos a la ensaladera.
Pelamos las gambas y los langostinos. Yo he cortado los langostinos en cuatro trozos porque eran demasiado grandes; los dejamos junto con la piña.
Lavamos y cortamos la lechuga a gusto, agregando a la ensaladera. Aquí puedes usar el tipo de lechuga que más te guste, hoy yo tenía a la mano unos cogollos, pero puedes emplear la que tengas en casa o una escarola que también le va muy bien a esta ensalada de gambas y piña.
Mezclamos bien todos los ingredientes y ya tenemos lista nuestra rica y refrescante ensalada de gambas y piña.
¡Es hora de sorprender a tus invitados con esta fácil y rica ensalada de gambas y piña!
Y si tus gambas o langostinos están muy salados, aquí tienes la forma de eliminar el exceso de sal al marisco y dejarlos en su punto!!!
Hoy preparamos una fácil y rica pizza casera de verduras con una base de masa tipo pan ¡Seguro te va a gustar!
Nuestra receta de hoy es sin duda el sello de identidad de la gastronomía italiana y es que cuando hablamos de comida italiana es imposible no pensar en la rica pizza como esta receta de pan pizza de verduras totalmente hecha en casa.
Definitivamente las pizzas son un plato irresistible para casi todos, en este blog encontrarás otras recetas de pizzas al estilo Ampis Recetas como esta pizza de manzana, pimientos y calabacín; o esta otra pizza de cinco quesos y champiñones; y sin ir más lejos esta pan pizza de verduras que preparamos hoy.
Con esta rica receta de pan pizza de verduras conseguirás que todos en casa, especialmente los más pequeños, quieran ayudar en la cocina; pero sobre todo disfrutarás con sus caras viéndoles comer!!!
Aquí podrás ver como preparamos esta rica pizza de verduras con masa tipo pan.
Ingredientes para pizza de verduras con masa tipo pan
Masa casera para pizza
1-2 cucharas tomate frito
1- 2 cucharas orégano
350 g queso mozzarella rallado
1 trozo cebolla roja
1 trozo pimiento verde
1 trozo pimiento rojo
1 trozo calabacín
1 trozo berenjena
Una vez que tenemos la masa para pizza lista, enharinamos la mesa de trabajo y la estiramos dando la forma de nuestra preferencia, la puedes hacer utilizando un molde especial para pizzas pero si no dispones de uno, como en mi caso, le das la forma que más te guste.
Dejamos la masa para pizza reposar en un lugar templado hasta que doble su tamaño.
Mientras tanto podemos empezar a preparar las verduras para la que será nuestra pizza casera de verduras.
Lavamos y cortamos a gusto todas las verduras, así, cuando la masa para pizza alcance el grosor deseado sólo será cuestión de añadir los ingredientes y en cinco minutos estará lista para llevarla al horno.
Unos 10 minutos antes de añadir los ingredientes a nuestra pizza vamos a pre-calentar el horno a 220 grados con calor por arriba y abajo.
Cuando la base para la pizza alcance el grosor esperado añadimos el tomate frito y lo repartimos por toda la superficie. Si no tenemos tomate frito podemos recurrir al ketchup como última alternativa.
A continuación añadimos suficiente orégano. El orégano le da un sabor exquisito a la pizza
Seguidamente extendemos suavemente una buena capa de queso mozzarella sobre toda la superficie de la pizza tipo pan.
A continuación distribuimos todas las verduras por la superficie de nuestra pizza casera.
Agregamos el resto del queso sobre las verduras.
Para finalizar espolvoreamos un poco más de orégano.
Llevamos la pizza de verduras tipo pan a la posición más baja del horno y pasamos a la opción de aire si la tenemos; de lo contrario dejamos hornear con calor arriba y abajo a 200 grados durante unos 15 minutos aproximadamente, en mi caso he dejado 14 minutos, pero el tiempo puede variar según el tipo de horno y si utilizamos la opción de aire el tiempo será menor.
Y nuestra pan pizza de verduras ya está lista para empezar a degustar ¡Seguro que te va a encantar!
Me gusta experimentar con nuevos sabores y la receta de hoy no tiene desperdicio y aunque te pueda sonar algo raro te aseguro que la combinación de sabores de esta mermelada de berenjena y uvas ha resultado ser un verdadero éxito.
En esta mermelada de berenjena y uvas encontrarás un toque exótico que le aporta el jengibre y que combinado con la berenjena y las uvas hará que de ahora en adelante con solo escuchar el nombre de la receta se te haga la boca agua.
Puedes servir esta rica mermelada de berenjena y uvas acompañando las tostadas del desayuno, unas galletas saladas, o también puedes sorprender a tus invitados sirviéndola como postre.
La gran ventaja de las mermeladas caseras es que puedes prepararlas combinando distintos sabores y no solo de frutas, como esta mermelada de uvas negras y manzanas sin azúcar; la combinación de frutas y verduras también puede ser una fantástica opción, como en estamermelada de uvas, manzanas y zanahorias, o sin ir más lejos nuestra mermelada de berenjena y uvas.
Si deseas ver cómo preparamos esta fácil y rica receta de mermelada de berenjena y uvas, puedes hacerlo desde aquí, o pasarte por nuestro canal de YouTube y ver otras recetas.
Ingredientes para mermelada de berenjena y uvas
1 berenjena grande (395g)
1 limón (25 ml zumo)
200 g azúcar
5 - 6 g de jengibre
450 g de uvas
Con estos ingredientes obtendrás aproximadamente 220g de mermelada de berenjena y uvas
Antes de empezar con la receta vamos a preparar los utensilios para conservar la mermelada de berenjena y uvas.
Para empezar lavamos bien y cortamos la berenjena en cuadros no hace falta quitar la piel ya que esto nos ayuda a dar el color típico de la berenjena.
Exprimimos el limón, en este caso me han salido 25 ml de zumo, lo añadimos a la cazuela con las berenjenas cortadas
Agregamos a la cazuela de las berenjenas y limón el azúcar. Mezclamos y llevamos a fuego muy suave para que las berenjenas terminen de soltar su jugo, ya que a medida que las vamos cortando van soltando su agua. Es importante tener en cuenta la temperatura del fuego, ya que si está muy alto las berenjenas del fondo de la cazuela podrían quemarse.
Quitamos la piel al jengibre y a continuación lo rallamos, debemos tener en cuenta que el jengibre tiene un ligero sabor picante, por lo tanto, salvo que te guste mucho, no debemos abusar ya que lo que se busca es darle a la receta un toque muy sutil.
Añadimos el jengibre rallado a la cazuela y dejamos que continúe hirviendo.
Mientras tanto vamos a licuar las uvas, que previamente hemos lavado con abundante agua. Las uvas no requieren agua para licuarlas.
Colamos el zumo de uvas y lo añadimos a la cazuela que tenemos a fuego suave con los trozos de berenjena, limón, azúcar y jengibre. Ahora podemos tapar un poco y subir la temperatura de la cazuela a fuego medio.
Dejamos que las berenjenas hiervan hasta que estén blandas.
Con ayuda de una licuadora o batidora de mano pasamos las berenjenas, como verás en el vídeo la berenjena que he empleado hoy ha salido con bastantes semillas, así que he pasado muy bien el contenido de la cazuela y luego lo he colado para evitar encontrar "pepitas" en nuestra mermelada de berenjena y uvas. Al colarla el resultado es una textura mucho más fina y delicada.
Si te gustan encontrar pequeños trozos en las mermeladas y la berenjena a utilizar no tiene semillas como la nuestra, puedes licuar las berenjenas solo un poco. Yo he reservado unos trozos antes de licuarla.
Llevamos al fuego nuevamente la mermelada de berenjena y uvas y dejamos hasta que hierva.
Y si deseas conservar tu mermelada de berenjena y uvas durante largo tiempo, ya puedes proceder a envasarla al vacío, así te durará más de dos años.
¡Ahora dejamos enfriar y empezamos a disfrutar de esta fácil y rica mermelada de berenjena y uvas!
Una estupenda forma de conservar los alimentos durante largos períodos de tiempo, es envasar al vacío en casa, de forma rápida y segura, pero el tema que nos ocupa hoy no es el envasado al vacío en si, ya que este tema ya lo hablamos hace tiempo, sino los envases que utilizamos para ello.
Para los envasados al vacío caseros necesitamos frascos de vidrio, que deben ir con su tapa.
Hay muchas inquietudes en lo que se refiere al tipo de frasco y a la tapa que utilizamos para realizar los envasados al vacío caseros, por eso hoy intentaremos aclarar todas las dudas a este respecto.
Vamos a hablar sobre los frascos
Para envasar al vacío nos sirve cualquier tipo de frasco, ya sean de tamaño grande, o pequeños; como podrás ver en el vídeo ¡El tamaño es indiferente!
Tenemos frascos con la boca más o menos pequeña y otros más amplia; cada frasco debe llevar su tapa.
Encontramos distintos tipos de frascos, con diferentes tamaños, y diferentes diseños, los hay con formas redondeadas, lineales, alargados...El diseño también es diferente. ¡Todos nos pueden servir!
Lo que debemos tener en cuenta a la hora deenvasar al vacío y a la hora de elegir el frasco es el alimento que vayamos a envasar, ya que si queremos envasar unas albóndigas por ejemplo, la boca del frasco estará sujeta al tamaño de las albóndigas.
Por otra parte el tamaño del frasco para hacer nuestro envasado al vacío puede estar determinado por la cantidad de alimento a envasar; no es lo mismo lo que consume una persona sola, que si son varias personas en la familia las que van a consumir ese alimento; ya que lo ideal después de que abrimos un envasado al vacío es poder consumirlo completo. Aunque este punto no es indispensable.
Es fundamental que revisemos siempre los bordes de los frascos, asegurándonos que no haya comida
para que por ahí no vaya a entrar aire y no entren bacterias.
¿Dónde conseguir envases para hacer el envasado al vacío casero?
A la hora de preparar los envases para realizar nuestro envasado al vacío casero tenemos dos opciones; podemos comprar los envases, estos se consiguen en tiendas online, o bien en comercios como por ejemplo en los tipo Hiper Euro. La segunda opción es reciclarlos para aprovechar los envases de los productos que compramos envasados al vacío; esta opción es la más económica y por supuesto ecológica.
¿Cómo reciclar los frascos y las tapas para envasado al vacío?
En el vídeo te comparto algunos métodos que podemos utilizar para abrir los frascos envasados al vacío, de manera que los podamos reciclar para hacer nuestros envasados caseros.
En el mercado podemos encontrar distintos modelos de abre-tapas, aunque con el uso de muchos de ellos corremos el riesgo de que la tapa se quede con marcas, o hendiduras que pueden hacer que la tapa no pueda ser reutilizada para nuestros envasados caseros.
Como podrás ver para abrir un envase al vacío podemos utilizar diferentes métodos y reutilizar el frasco con su respectiva tapa.
Una de las formas que utilizamos para abrir un frasco envasado al vacío es sacar el aire para que sea mucho más fácil abrirlo y así no forzar la tapa y se pueda estropear, para ello utilizamos una cuchara, o también nos puede servir la punta de un cuchillo sin filo.
Otra forma muy sencilla y comúnmente utilizada es abrir el frasco envasado al vacío con un guante.
Y finalmente, otra forma típica de abrir los frascos sin estropear las tapas es colocando una goma ancha en el borde de la tapa, con esto lo abrimos fácilmente.
Ahora vamos a hablar sobre las tapas
Una pregunta muy frecuente respecto a las tapas que se usan en este tipo de envasado al vacío es si los frascos que traen la tapa plástica, como por ejemplo la de los frascos del café, si valen para este proceso; la respuesta es un no rotundo; esta tapa no nos vale porque es una tapa plástica y para el envasado al vacío necesariamente se debe utilizar una tapa metálica.
Necesitamos que la tapa sea metálica, algunas traen dibujado en el centro una especie de botón para que cuando se haga el vacío podamos ver fácilmente cómo se hunde. También hay tapas que tienen la superficie lisa, pero igual al hacerse el vacío se hunden, indicándonos la ausencia de aire.
Las tapas deben estar en perfectas condiciones, especialmente todo lo que se refiere a la parte interna. El recubrimiento interior debe estar en perfectas condiciones, no se tiene que levantar, ni puede tener oxido, la parte exterior no nos interesa mucho, ya que es más que nada estético, pero la parte de adentro debe estar perfecta.
El utilizar una etapa en malas condiciones es atentar contra la salud, es muy importante tener cuidado con esto, ya que el utilizar una tapa con oxido podría incluso desencadenar en botulismo.
Utilizar una tapa en mal estado, con hendiduras notorias en los bordes para envasar al vacío alimentos, no nos ofrecen ninguna garantía en cuanto al resultado de nuestro envasado al vacío, ya que podría entrar aire y el contenido se llenaría de bacterias rápidamente estropeándose el alimento envasado.
¿Cómo quitar las etiquetas a los frascos reciclados y limpiarlos?
Para quitar las etiquetas basta con sumergir los frascos en agua tibia o caliente con un poco de jabón y dejarlos en remojo durante un par de horas. Después las lavamos bien, retirando las etiquetas.
Una vez usados los frascos y las tapas tenemos que limpiarlos a conciencia; para reutilizarlos, sólo necesitaremos agua, jabón, un cepillo y un estropajo.
Si no tienes tiempo para lavarlos en el momento de vaciar los frascos, es conveniente que los llenes de agua, así será más fácil limpiarlos después, ya que los alimentos, o los restos del contenido no se pegarán al frasco, haciendo mucho más rápida y fácil la tarea de limpieza.
Vamos a esterilizar los frascos y las tapas
Ponemos una olla amplia con abundante agua dejamos los frascos previamente lavados y para evitar que haya roce entre ellos y que se puedan romper, utilizaremos las tapas para dividirlos, dejamos hervir unos 15 o 20 minutos a fuego medio-alto.
Una vez que han hervido los frascos y las tapas los retiramos del fuego y dejamos enfriar en el agua; a continuación dejamos sobre un paño limpio para que se escurran y se sequen.
¡Y ya tenemos listos los frascos y las tapas para realizar nuestros envasados al vacío caseros!
Espero que te sea de utilidad esta información, si es así compártela con tus amigos, seguramente a ellos también les pueda interesar 😉
Si deseas ver cómo preparamos una fácil y rica receta de mermelada de berenjena y uvas, puedes hacerlo desde aquí, o pasarte por nuestro canal de YouTube y ver otras recetas.
La pasta tiene diversas formas de prepararse y los espaguetis con langostinos son una excelente opción a elegir.
Hoy te traemos una receta de esas que abundan en este blog, muy fácil, rica y rápida de preparar, se trata de unos espaguetis que preparamos con langostinos y calabacín que no podrás dejar de repetir.
Con esta receta de espaguetis con langostinos conseguirás que los niños coman verdura y marisco sin siquiera darse cuenta y lo mejor de todo es que te van a pedir más y más!
Si prefieres ver directamente la receta en vídeo, aquí puedes ver cómo preparamos nuestra receta de espaguetis con langostinos.
Ingredientes para espaguetis con langostinos
350 g espaguetis
2 hojas grandes de laurel
Sal
Aceite
700 g de calabacín
30 - 40 g de mantequilla
350 g langostinos pelados
200 ml nata para cocinar
50 ml de leche
Ingredientes para espaguetis con langostinos y calabacín
Para preparar esta receta de espaguetis puedes reemplazar los langostinos por gambas y el resultado será unos ricos espaguetis con gambas y calabacín igualmente deliciosos.
Cómo hacer espaguetis con langostinos
Para empezar ponemos una olla con abundante agua caliente, agregamos suficiente sal; de manera que el agua para la cocción quede ligeramente salada, una hoja de laurel; tapamos y dejamos hasta que hierva.
Una vez que el agua empiece a hervir, añadimos los espaguetis; dejamos que hierva un par de minutos y agregamos agua fría, dejamos que hierva nuevamente aproximadamente 5 minutos más y revisamos el punto de cocción, ya que en este momento estará al dente.
Cuando la pasta alcance el punto de cocción de tu gusto retiramos del fuego y refrescamos bajo el grifo con abundante agua fría.
Por otra parte para preparar la salsa lavamos bien el calabacín, le quitamos unas tiras de piel y lo cortamos en rodajas muy finas, o lo rallamos.
En una cazuela con aceite caliente dejamos sofreír el calabacín a fuego suave, removiendo de vez en cuando. Rectificamos de sal y cuando esté cocido añadimos los langostinos, o si prefieres puedes emplear gambas. Removemos.
Dejamos cocer los langostinos durante 3 minutos, seguidamente añadimos la nata, o la crema de leche y la leche. Removemos y cuando empieza a hervir retiramos del fuego.
En la misma olla que cocimos los espaguetis ponemos a derretir la mantequilla para rehogar la pasta un par de minutos.
Vertemos la salsa de calabacín con langostinos sobre la pasta y dejamos reposar unos diez o quince minutos antes de servir, para que los espaguetis cojan todo el sabor y espesor.
Puedes servir tus espaguetis con langostinos y calabacín como un plato único, dependiendo del apetito de los comensales, por supuesto, ya que es un plato muy completo además de delicioso.
¡Como ves esta fácil y rica receta de espaguetis con langostinos la prepararás en menos tiempo del que esperas!
Hoy vamos a preparar una fácil y rica tarta de manzana y nata sin azúcar que está para repetir una y otra vez sin cansarte!!!
Nuestra tarta de manzana y nata no es más que un rico bizcocho con muy poca miga y mucha manzana que le da un sabor fantástico, especial para todos los amantes de los bizcochos y tartas con muchos trozos de fruta.
Ingredientes para tarta de manzana y nata sin azúcar
200 ml de nata de repostería o crema de leche
1 pizca de sal
25-30 ml de vino dulce
12,5 ml edulcorante líquido
3 huevos grandes
2 vasos de harina (160g)
1 sobre de levadura
7 - 8 manzanas pequeñas (500 g de manzana aproximadamente)
20 ml zumo de limón
Para el molde
Mantequilla y harina
Como medida he utilizado un vaso de 225 ml de capacidad.
Ingredientes para tarta de manzana y nata
Cómo hacer tarta de manzana y nata
Para empezar lavamos, pelamos y cortamos las manzanas en gajos; para evitar que se oxiden las regamos con el zumo de limón.
En un recipiente ponemos la nata para montar, o crema de leche; adicionamos una pizca de sal, los huevos, el vino dulce y el edulcorante líquido; batimos unos minutos hasta que la mezcla quede cremosa.
En un colador o cernidor ponemos la harina y la levadura; empezamos a agregar la mezcla poco a poco. Batimos cada vez que añadimos harina hasta terminarla.
Para finalizar la preparación de la masa para la que será nuestra tarta de manzana con nata, adicionamos toda la manzana, que hemos pelado y cortado con antelación. Mezclamos bien.
Precalentamos el horno a 175º con calor por arriba y abajo.
Preparamos un recipiente para horno, yo he utilizado un molde de cinturón y he puesto sobre la base papel aluminio, para facilitar el des-moldado de la tarta de manzana y nata; engrasamos y enharinamos para posteriormente verter todo el preparado y llevar al horno.
Horneamos durante 30 minutos, con calor por arriba y abajo. Lo he puesto en el segundo nivel.
Como siempre digo, el tiempo de horneado depende de cada electrodoméstico, siempre hay que verificar con un palillo; si sale manchado indica que le falta tiempo de cocción y tendremos que dejarlo unos minutos más en el horno.
Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre rejilla como mínimo media hora antes de desmoldar nuestra tarta de manzana y nata.
Seguro que disfrutarás mucho viendo las caras que ponen todos al probar esta fácil y rica tarta de manzana y nata!
Aquí tienes el video de la preparación de esta esponjosa tarta de manzana y de canela hecha en sartén que seguro te va a gustar!
Las mermeladas son ideales como una forma de conservar la fruta de temporada durante largos períodos de tiempo, aprovechando la cosecha, o simplemente el buen precio y calidad de los melocotones, en este caso.
Hoy vamos a preparar una rica conserva de melocotón casera y baja en calorías con calidad extra, ya que nuestra mermelada de melocotón no contiene azúcar, y está elaborada con 100% fruta natural de excelente calidad.
Esta mermelada de melocotones sin azúcar la podemos utilizar para servir como postre, como acompañamiento de unas ricas tostadas a la hora del desayuno, o como merienda ¡A cualquier hora está buenísima!
Aquí podrás ver cómo preparamos esta fácil y rica mermelada de melocotones sin azúcar
Ingredientes para mermelada de melocotones sin azúcar
1,300 k melocotones maduros
35 - 40 ml edulcorante líquido
1/2 limón grande, o 1 limón pequeño
1/2 manzana tamaño medio
Cómo hacer mermelada de melocotones sin azúcar
Para empezar a preparar nuestra mermelada de melocotones sin azúcar, lo primero que hacemos es lavar; pelar y cortar en trozos los melocotones.
Dejamos reposar un rato los melocotones, como mínimo media hora antes de poner al fuego para que vayan soltando su jugo; si dispones de más tiempo mucho mejor.
Lavamos media manzana, de cualquier tipo, y la cortamos en trozos grandes dejando la piel.
A la olla con los melocotones agregamos los trozos de manzana con piel; los trozos de manzana los dejamos en tamaño grande para que nos sea más fácil luego retirar la piel de la mermelada; añadimos el edulcorante líquido.
A continuación vamos a exprimir medio limón, en este caso solo empleamos medio limón ya que el limón es bastante grande, eso si, tendremos cuidado de que no se vayan a ir las semillas en la cazuela; si es así las retiramos.
Removemos los ingredientes y ponemos a fuego suave, tapamos la cazuela para que con el vapor ayude a soltar el jugo.
Antes de poner la olla al fuego tenemos que revisar que la fruta haya soltado su jugo, de lo contrario se pegaría y podríamos estropear la receta.
Vamos a ir removiendo los ingredientes con cierta frecuencia, especialmente al principio de la cocción, para evitar que se quemen.
Después de llevar un rato al fuego con la cazuela tapada vemos que la fruta termina de soltar su jugo.
Removemos con frecuencia para evitar que la fruta se pegue en el fondo de la cazuela.
Después de unos 40, o 45 minutos de llevar la fruta hirviendo vamos a verificar que con la cuchara la podemos cortar, si es así nos indica que el tiempo de cocción ya es suficiente.
Una vez que tenemos la fruta blanda vamos a retirar la piel de los trozos de manzana.
A continuación pasamos los melocotones cocidos por una batidora; yo quiero que me queden algunos pequeños trozos de melocotón, que se note un poco la fruta, por eso lo hago como a golpecitos de batidora; como podrás ver en el vídeo, no lo dejo homogéneo; pero esto es cuestión de gustos, si lo prefieres lo puedes batir bien para que te quede una textura más fina.
Llevamos nuevamente la olla al fuego, a fuego suave; cuando empiece a hervir estará lista para empezar a envasar al vacío.
Los frascos y las tapas deben estar previamente bien lavados y esterilizados en agua hirviendo, como mínimo durante 20 minutos.
Llenamos los frescos dejando unos dos o tres milímetros libres del borde, limpiamos bien todos los bordes del frasco para que no queden restos de mermelada que puedan perjudicar nuestro envasado al vacío y a continuación tapamos fuertemente.
Damos la vuelta al frasco para que la mermelada de melocotón sin azúcar caiga sobre la tapa; a continuación, lo dejamos enfriar sobre un paño seco hasta que haga el vacío.
Esto lo repetimos con todos los frascos hasta terminar de envasar nuestra mermelada de melocotón sin azúcar.
Está fácil y rica mermelada de melocotón sin azúcar nos puede durar mucho más año, o más guardada en un armario oscuro y fresco; aunque lo ideal es prepararla de una temporada para otra.
Una vez abierta dejamos nuestra mermelada de melocotones sin azúcar bien tapada en la nevera y manteniendo los bordes del frasco y la tapa bien limpios, así nos durará unas tres semanas.
¡Y a disfrutar de esta fácil y rica mermelada de melocotones sin azúcar!
Aquí te dejo el vídeo de esta fácil y rica mermelada de uvas, manzanas y zanahorias, que seguro te va a gustar
Es temporada de uvas y por supuesto no podíamos dejar pasar la ocasión para disfrutar de un fácil y rico bizcocho de uvas verdes.
Hoy vamos a preparar un bizcocho de uvas verdes suave, húmedo y sabroso, ya sea que te guste encontrar los trozos de fruta, como si no.
Generalmente los niños no quieren bizcochos con trozos de fruta, pero si lo de los trocitos de fruta no representa ningún problema puedes poner todas las uvas con piel, únicamente tendrás que retirar las semillas; y para los que no quieren encontrar nada de nada, lo mejor es poner las uvas peladas, ya que por mucho que busquen y rebusquen no encontrarán ni uno solo; así que con esta receta de bizcocho de uvas verdes ¡Ni lo notarán!
Podemos preparar este rico bizcocho de uvas verdes para los desayunos o meriendas, y por qué no, también como postre!!!
Ingredientes para bizcocho de uvas verdes
Para el bizcocho de uvas verdes 1 vaso aceite de girasol
200 g azúcar blanca
4 huevos
1 vaso yogur natural (griego)
3 vasos harina normal
1 pizca de sal
1 sobre levadura en polvo (15g)
Uvas verdes frescas (280 g)
Para decorar Azúcar glass
Uvas naturales
Para el molde Mantequilla
Harina
Para medir algunos de los ingredientes he utilizado un vaso de los del yogur.
Preparación para bizcocho de uvas verdes naturales
Vamos a empezar engrasando y enharinando el molde que utilizaremos para hacer nuestro bizcocho de uvas verdes, yo suelo poner sobre la base del molde un trozo de papel aluminio, así es mucho más fácil desmoldarlo, además de proteger la base del bizcocho para que no quede muy oscura.
Continuamos preparando los ingredientes para nuestro bizcocho de uvas verdes.
Como primer paso soltamos del ramillete las uvas, cuidando de que no quede ningún tallo, las lavamos muy bien con abundante agua, les quitamos las semillas y a una parte si quieres le quitas la piel y al resto se la dejas, esto depende un poco del gusto, ya que las uvas sin piel prácticamente no las encontrarás después en el bizcocho, pero su sabor será muy intenso, además de aportarle humedad. Reservamos
Como verás en el vídeo he mezclado aceite de girasol con aceite de oliva sabor suave, porque no tenía suficiente aceite de girasol, mi recomendación es que no utilices aceite de oliva virgen extra, ya que el sabor es demasiado fuerte, siempre que sea necesario intenta mezclar con aceite de oliva sabor suave.
He empleado yogur griego natural sin azúcar, en caso de emplear yogur azucarado, ten en cuenta que debes disminuir la cantidad de azúcar de la lista de ingredientes.
Para finalizar la preparación de los ingredientes, en un colador vamos a poner los 3 vasos (de los de yogur) de harina, una pizca de sal y el sobre de levadura en polvo.
Cómo hacer bizcocho de uvas verdes
En un recipiente ponemos el vaso de aceite, el azúcar y los huevos. Batimos bien, si disponemos de una batidora eléctrica muchísimo mejor, nos debe quedar una mezcla bastante cremosa y algo blanquecina.
Añadimos el vaso de yogur y batimos nuevamente. Hasta aquí utilizamos la batidora eléctrica.
Ponemos a precalentar el horno a 180° con calor por arriba y abajo durante unos diez minutos.
Empezamos añadiendo la harina a la mezcla que batimos anteriormente, esto lo haremos en tres o cuatro partes, mezclando bien cada vez que incorporamos harina. Para este paso utilizamos unas varillas manuales.
Antes de terminar de agregar la totalidad de la harina añadimos las uvas peladas, incluyendo todo el zumo que han soltado; mezclamos y terminamos de agregar el resto de harina mezclando bien.
Vertemos la mezcla de la que será nuestro bizcocho de uvas verdes en el molde que tenemos preparado.
Para terminar distribuimos las uvas que dejamos con piel sobre toda la superficie del bizcocho.
Llevamos al horno y dejamos unos 40 minutos a 180 grados con calor por arriba y abajo; yo lo he dispuesto sobre la rejilla en la segunda altura; aunque el tiempo es aproximado porque varía según el horno. cada horno es un mundo y no todos los bizcochos tardan lo mismo.
Pasados 30 minutos el bizcocho ya tenía un bonito color dorado pero aún le faltaba tiempo de horneado; por eso lo cubrí con un trozo de papel aluminio con unos orificios para que saliera el aire y así no se quemara.
Después de otros diez minutos verificamos que el palillo sale limpio, indicando que nuestro bizcocho de uvas verdes ya está hecho.
Dejamos enfriar sobre la rejilla unos 45 minutos antes de desmoldar; normalmente no hace falta pasar el cuchillo por los bordes porque el bizcocho de uvas verdes se suelta solo de los bordes al enfriarse.
¡Y ahora ya podemos empezar a disfrutar de este suave y jugoso bizcocho de uvas verdes que seguro te va a encantar!
Con esta receta de pudin o budin de pan al microondas vas a sorprender a los que más quieres con un postre fácil, rico y muy económico ¡Que seguro vas a repetir muchas veces!
Sin lugar a dudas este pudin o budin de pan al microondas es una magnifica receta de aprovechamiento con la que podemos darle salida a toda la bollería o el pan que se ha quedado duro y que nos da pena tirar.
Una forma fácil y rica de aprovechar esos restos de pan que se van quedando de días anteriores, es sin duda preparando esta receta de pudin o budin de pan al microondas.
El pudin de pan duro lo podemos preparar en el horno convencional, pero para esos días en que hace demasiado calor y no nos apetece encender el horno, o simplemente disponemos de poco tiempo la preparación al microondas es ideal.
Ingredientes para Pudin, o budin de pan al microondas
Para hacer el caramelo
5 cucharas soperas de azúcar (100g)
1-2 cucharas de agua
Para el pudin de pan
1/2 litro de leche
5 cucharas soperas de azúcar (100- 110g)
1 rama de canela grande
130 g pan duro
4 huevos
Ingredientes para pudin o budin de pan al microondas
Cómo hacer pudin, o budin de pan al microondas
Ponemos la leche en una olla a fuego bajo, cortamos la canela en trozos pequeños y la añadimos a la leche, al igual que las cinco cucharas soperas de azúcar. Dejamos hervir durante cinco minutos y apagamos el fuego.
Cortamos el pan, podemos usar pan del día anterior, o incluso pan algo más duro y todo tipo de galletas o bollería que se haya quedado dura, lo disponemos en un recipiente y añadimos la leche con ayuda de un colador para que no pasen trozos de canela. Reservamos hasta que la leche se enfríe.
Mientras el pan está en remojo vamos a preparar el caramelo para nuestro molde; si lo prefieres puedes utilizar caramelo ya preparado, de ese que se compra listo para usar.
En una fuente apta para microondas y que utilizaremos como molde para nuestro pudin de pan ponemos cinco cucharas soperas de azúcar y humedecemos con una cucharada de agua antes de llevar al microondas.
Dejamos en el microondas unos 4 o 5 minutos a 600 voltios, pasado este tiempo removemos y si hace falta añadimos otra cuchara de agua y volvemos a llevar al microondas hasta que el caramelo tome color dorado. Una vez que el azúcar empieza a tomar color es importante revisar continuamente para que el caramelo no se queme, ya que el tiempo en el microondas se reduce bastante y en un descuido se puede quemar y amargaría el caramelo.
Cuando el caramelo alcance el color deseado retiramos el molde del microondas.
Batimos los huevos y los añadimos al pan. Mezclamos bien.
Opcionalmente se puede pasar un poco por la batidora, o bien podemos pasar la mezcla directamente al molde sobre la capa de caramelo.
Llevamos al horno microondas durante aproximadamente 9 minutos. El tiempo de horneado puede variar según el tamaño del molde y por supuesto de cada horno microondas; por lo tanto el tiempo de horneado es sencillamente orientativo.
Sacamos del horno microondas y con un palillo verificamos que salga limpio para indicar que ya se ha hecho bien nuestro pudin de pan al microondas. Dejamos reposar unos diez minutos antes de desmoldar.
Es muy importante desmoldar nuestro pudin o budin de pan al microondas antes de que se enfríe el caramelo ¡Y listo!
¡Es hora a disfrutar de este sencillo, económico y rico pudin o budin de pan al microondas!
Y si quieres otra receta de aprovechamiento, aquí tienes un vídeo para ver cómo preparamos unas ricas sopas de ajo
Una aficionada a la cocina fácil y rica, a la que le encanta compartir lo que cocina en el día a día y por supuesto, aquellas recetas para ocasiones especiales.