La yuca es todavía en España casi una desconocida, se consigue en las fruterías y en las zonas de productos tropicales de las grandes superficies. Es un alimento muy consumido en Centro y Sur américa, en algunos lugares se le conoce con el nombre de mandioca y cassava.
La yuca también conocida como mandioca, o tapioca es una raíz de color marrón generalmente alargada y de textura leñosa, su corteza es bastante dura, por lo que se pela de una manera bastante diferente a la patata, por ejemplo.
De la yuca se extrae su almidón y antaño ha sido muy utilizado para almidonar los cuellos de las camisas, pero hoy nos centramos en la yuca como un delicioso alimento a partir del cual se prepara una gran variedad de recetas.
Como esta es la primera entrada en la que hacemos referencia a la yuca vamos a empezar por lo básico que es pelarla, es decir quitarle esa corteza que la protege.
¡Seguro que a partir de hoy incluyes la yuca como una de tus guarniciones preferidas para acompañar cualquier tipo de carne!
Aquí tienes el vídeo para ver cómo pelar y cocinar yuca
Ingredientes para cocinar yuca
1 yuca, o mandioca
1 trozo de cebolla
1 cucharadita de sal
Para preparar la yuca frita, ademas necesitarás abundante aceite para freír.
Cómo pelar yuca, o mandioca
Como dijimos la yuca es una raíz muy dura, por lo que es conveniente utilizar un cuchillo grande y fuerte para cortarla y pelarla.
Para empezar podemos quitar los extremos, la parte más gruesa costará un poco más. Seguidamente la cortamos en varios trozos.
A continuación tomamos un trozo con una mano y con la otra hacemos un corte no muy superficial dando un pequeño golpe con el cuchillo, la cáscara de la yuca, o mandioca tiene dos capas, la marrón que es muy fina y superficial y enseguida encontramos una capa más gruesa de color rosa, levantamos con cuidado la corteza con las dos capas y vamos levantándola poco a poco hasta quitarla por completo.
Una vez hemos quitado toda la corteza lavamos y partimos los trozos de yuca por la mitad y retiramos la vena longitudinal.
Ponemos al fuego una olla hasta que el agua esté caliente, agregamos el trozo de cebolla, los trozos de yuca y añadimos sal.
Si cocinamos la yuca en una olla normal la dejamos hervir durante veinte minutos, igual que cuando cocinamos patatas, en este caso he optado por cocinarla en la olla rápida, para ello he dejado subir el segundo anillo, dejando a continuación el fuego en bajo y apagándolo después de 10 minutos.
Comprobamos que la yuca esté blanda y la retiramos del agua.
En las regiones cálidas de Colombia es muy típico comer yuca hervida en las barbacoas, se suele acompañar con ají o guacamole.
Preparar yuca o mandioca frita
Otra manera muy sencilla y muy rica es comer la yuca frita; para ello escurrimos la yuca después de hervida y la ponemos a freír en aceite caliente hasta que se dore por todos los lados.
Una vez conseguido el color dorado de nuestro gusto la dejamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
¡Y nuestra yuca frita estará crujiente y sabrosa para empezar a degustar... Difícil será parar de comer!
Y si te quedas con ganas de más ¿Qué tal si pruebas unos ricos patacones colombianos?
Tengo que confesar que llevaba años sin comer una deliciosa arepa liuda, o arepa de trigo de las gorditas como decíamos mis hermanos y yo cuando éramos niños, y es que en casa solíamos preparar dos tipos de arepas de harina de trigo, unas tipo tortitas, que eran las finitas y estas gorditas con las que, en una época, desayunábamos casi a diario... Exquisitas!!! Así que hoy vamos a rendir un homenaje a la gastronomía colombiana, donde podemos encontrar una gran variedad de arepas de diversos tipos, como las arepas de maíz blanco rellenas de queso que compartimos en este blog.
Sé que muchos de los que me están leyendo están pensando ¿Y qué será eso? Pues para los que no conocen las arepas les puedo decir que son una especie de tortas, en este caso podría decir que las arepas liudas son una especie de pan en forma de tortita, o tortita de pan; también podríamos decir que es una especie de pan sin horno que se prepara en una plancha de asar. En Colombia se consumen con mayor frecuencia a la hora del desayuno o a la hora de la cena.
Ingredientes para arepas liudas
5 - 7 g levadura fresca, o de panadería
4 cucharaditas de azúcar (28 - 30 g)
90 ml agua tibia
380 g harina de trigo corriente
¼ cucharadita de sal
1 huevo
25 g mantequilla
Harina para amasar
Ingredientes para arepas liudas, o arepas gorditas de trigo
Preparación de arepas liudas, o gorditas de trigo
En un vaso con agua tibia, disolvemos el azúcar morena y la levadura, en este caso estoy usando levadura fresca.
En un bol ponemos la harina de trigo, una pizca de sal, un huevo y la mantequilla.
Añadimos poco a poco el agua azucaradacon la levadura al bol de los demás ingredientes y vamos removiendo hasta que se integren todos los ingredientes. Cabe anotar que la cantidad de agua puede variar según la humedad ambiente o el tipo de harina, yo he utilizado harina de trigo corriente de la de todo uso.
Pasamos la masa a una encimera o mesa de trabajo y amasamos bien hasta que quede una masa suave y que no se pegue en las manos.
Cortamos en tres partes la masa y hacemos bolas; las que envolvemos en un pequeña cantidad de harina y dejamos reposar una media hora.
Pasado el tiempo de reposo armamos las arepas con la mano, o con un rodillo, dando forma redondeada. Con un tenedor pinchamos la superficie para evitar que se inflen al asarlas.
Ponemos una plancha de asar o una sartén con una pequeña cantidad de mantequilla, o como en mi caso, aceite extendiéndolo por toda la base; dejamos asar a temperatura media hasta que se doren por un lado, luego damos la vuelta para que continúen dorándose, vamos acomodando las arepas, girándolas de vez en cuando, para que se doren bien por todos lados, incluyendo los bordes.
Así terminamos de preparar nuestras fáciles y ricas arepas liudas, o arepas gorditas de trigo.
¡Si ya conoces las arepas liudas estoy segura que no te podrás resistir a preparar la receta, y si es la primera noticia que tienes de su existencia no lo dudes y ponte manos a la obra!
Seguramente te gustará ver esta fácil y rica receta de bizcocho súper esponjoso de yogur, muy suave y realmente delicioso.
Si estás buscando la manera de conservar uvas frescas durante un largo período de tiempo, no busques más, aquí te enseñamos dos formas de envasar tus uvas naturales al vacío para tenerlas listas en cualquier momento que se te antojen.
Y es que con nuestro sistema de envasado al vacío de las uvas no tienes que esperar a que llegue la temporada de las uvas para poder disfrutarlas a buen precio.
Aquí podrás ver en vídeo dos formas de envasar uvas al vacío.
Ingredientes para envasar uvas al vacío en almíbar:
735 g de uvas verdes (moscatel)
200g de azúcar
1/2 litro de agua (2 vasos)
También necesitarás frascos de vidrio con sus respectivas tapas metálicas
Preparación de uvas en almíbar para envasar al vacío
Como siempre antes de envasar cualquier tipo de alimento al vacío lo primero que debemos hacer es lavar muy bien con abundante agua y jabón los frascos y sus respectivas tapas.
A continuación ponemos los frascos y las tapas a hervir durante unos quince o veinte minutos, retiramos del fuego y una vez fríos los dejamos boca abajo sobre un paño limpio para que se sequen junto con las tapas.
Ahora ya podemos empezar a preparar nuestras uvas en almíbar.
Para empezar soltamos las uvas del racimo, hoy he utilizado uvas moscatel, debemos intentar que las uvas sean de buen tamaño y textura; a continuación las lavamos con abundante agua, cambiando el agua dos o tres veces.
Hasta aquí el proceso es exactamente igual para las dos formas de envasado que vamos a realizar, la primera será el envasado de las uvas sin piel y en la segunda las conservamos con piel; por eso he separado las uvas en dos grupos.
Para envasar las uvas al vacío sin piel vamos a poner en un caso un poco de agua, de manera que cubra las uvas, cuando el agua empiece a hervir agregamos las uvas y las dejamos hervir a fuego medio-suave durante unos treinta segundos, escurrimos el agua (desechándola) y dejamos las uvas en un recipiente con agua muy fría, yo he puesto unos cubos de hielo para enfriar aún más rápido las uvas y evitar que siguieran cociendo.
Ponemos a fuego suave el azúcar junto con el medio litro de agua y dejamos hervir; mientras tanto seguimos con la preparación de las uvas.
Seguidamente vamos a quitar la piel de las uvas con ayuda de un cuchillo fino. No podemos negar que esta es la parte "aburrida" del proceso, pero te aseguro que el resultado es estupendo, por lo menos para las personas que como a mí, nos cuesta comernos la piel.
Cuando terminamos de quitar la piel a las uvas, el almíbar ya llevará algunos minutos hirviendo así que agregamos las uvas peladas y las dejamos hervir durante unos tres minutos con la cazuela tapada para asegurarnos que la fruta conserva bien la temperatura.
Empezamos a envasar nuestras uvas en almíbar. Envolvemos el frasco en un paño para evitar quemarnos; llenamos con las uvas y completamos con un poco de almíbar hasta dejar unos dos o tres milímetros bajo el borde del frasco; tapamos fuertemente y ponemos boca abajo para asegurarnos que no gotea, damos la vuelta al frasco y lo dejamos sobre un paño para que se enfríe. Esta operación la repetimos hasta envasar todas las uvas que tenemos en la cazuela.
Ahora continuamos con la segunda parte de las uvas que reservamos, aquí intentaremos que sean las más bonitas, es decir que no tengan manchas, porque aunque la apariencia no interfiere en el sabor de nuestras frutas, aunque si es cierto que apetecen más si están bien relucientes.
Esta segunda manera de conservar uvas es mucho más simple que la anterior, ya que vamos a agregar las uvas al almíbar directamente cuando éste esté hirviendo, lo tapamos y dejamos que continúe hirviendo durante cinco minutos más antes de empezar a envasar las uvas con piel.
Vamos acomodando las uvas con piel para que no nos queden espacios y cubrimos con almíbar. Cerramos muy bien la tapa, comprobamos que no haya fugas de líquido y dejamos boca arriba hasta que se enfríe a temperatura ambiente.
En ambos casos, después de unos minutos se escuchará un sonido (ver el vídeo) que nos indica que el vacío de nuestras conservas de uvas se ha realizado correctamente.
Una vez fríos los envases de uvas en almíbar los guardamos en un armario fresco y seco y nos pueden durar hasta la siguiente cosecha en perfectas condiciones.
Si te queda alguna duda sobre cómo envasar tus uvas en almíbar a la hora de realizar el envasado al vacío, te recomiendo que visites nuestra entrada sobre cómo envasar comida preparada al vacío.
¡Seguro que en adelante conservarás tus uvas en almíbar para que te duren más tiempo!
Aquí puedes ver nuestra fácil y rica tarta fría de uvas sin horno, que sin duda te va a gustar
Además de las pizzas la comida italiana destaca por su gran variedad de risottos como este risotto de langostinos y setas que te traemos hoy y que seguro repetirás sin cansarte por su delicioso sabor y cremosidad.
Con esta receta conseguirás un risotto de langostinos y setas cremoso, suave y sabroso.
Ingredientes para risotto de langostinos y setas:
1 pastilla para caldo de pescado 750 ml de agua (para caldo) o 750 ml de caldo de pescado 2 cucharas soperas de aceite 1 cuchara sopera de cebolla finamente picada 250 g de arroz redondo 200 g de setas variadas 130 g de langostinos 25 ml de vino blanco 200 ml de leche (1 vaso) 30 g de mantequilla 100 g de queso mozzarella rallado, o uno tipo parmesano
Preparación de risotto de langostinos y setas
Antes de empezar con la preparación de nuestro risotto de langostinos y setas vamos a preparar el caldo de pescado, si no lo tenemos; yo lo voy a preparar utilizando el agua caliente y añadiendo un cubo de caldo de pescado, tapamos la olla y dejamos hervir.
Ahora vamos a cortar la cebolla finamente y la sofreímos en el aceite caliente, a fuego medio. Cuando la cebolla esté cristalina agregamos las setas, yo he utilizado un surtido de setas congeladas, y dejamos rehogar.
Una vez rehogadas las setas añadimos los langostinos cuando vemos que cambian de color agregamos el arroz sin lavar y continuamos rehogando. Vertemos el vino blanco, removemos y dejamos que se evapore el alcohol.
A continuación empezamos a añadir el caldo de pescado caliente poco a poco, removiendo cada vez que añadamos caldo, esperamos a que se seque un poco y añadimos más, repitiendo esta misma operación hasta terminar con todo el caldo de pescado.
Una vez terminado el caldo de pescado empezamos a agregar la leche en dos o tres veces. Al terminar de añadir la leche el arroz debe estar en su punto.
Para finalizar añadimos la mantequilla y a continuación el queso rallado, yo he utilizado queso mozzarella que es más suave de sabor que el parmesano, pero puedes utilizar uno tipo parmesano si lo prefieres.
¡Y ahora prepárate para ver las caras de gusto que pondrán tus comensales al probar este fácil y rico risotto de langostinos y setas!
Si aún te quedas con ganas de más risotto, te invito a ver esta rica receta de risotto de berenjena
Si estás buscando una receta para pescado que se salga de lo tradicional, con esta receta de merluza en salsa de calabaza y curry vas a triunfar seguro!!!
A la cabalaza se le conoce con otros nombres, como zapallo, ahuyama, o auyama, y cucurbita.
Esta receta de merluza en salsa de calabaza y curry tiene un toque algo diferente, ya que la salsa está inspirada en gran medida en los sabores y aromas de comida hindú, con el toque justo de especias para convertirla en una salsa aromática pero con un sabor suave y delicado, ideal para preparar en ocasiones especiales.
Ingredientes para merluza en salsa de calabaza y curry
Filetes de merluza (hoy ventrescas)
1 diente de ajo grande
¼ de cebolla (aprox. 70 g)
140 g de calabaza
1- 2 g de jengibre fresco
3 cucharas soperas de aceite
Sal
⅛ de cucharadita de nuez moscada
¼ cuchara de postre de curry
Cilantro
Ingredientes para merluza en salsa de calabaza y curry
Preparación de merluza en salsa de calabaza y curry
Pelamos y cortamos el diente de ajo por la mitad, retiramos el germen y ponemos a dorar en una cazuela con aceite a fuego medio.
Cortamos la cebolla y el pimiento en trozos, da igual el tamaño porque luego lo pasaremos por la batidora. Los agregamos a la cazuela junto con el ajo. Removemos.
Quitamos la corteza a la calabaza, también conocida como auyama, o zapallo y la cortamos en trozos, a continuación la añadimos junto con los demás ingredientes; removemos y dejamos rehogar unos minutos.
Cortamos en trozos pequeños el jengibre y lo añadimos a las demás verduras. Como te podrás dar cuenta la cantidad de jengibre utilizado es mínima, ya que su sabor es bastante intenso y si no estás acostumbrado te puede parecer picante.
Sazonamos de sal.
Adicionamos la nuez moscada y el curry, removemos y añadimos agua hasta cubrir las verduras. Tapamos y dejamos hervir hasta que la calabaza esté blanda, unos diez minutos aproximadamente.
Pasamos las verduras por una licuadora o batidora y volvemos a llevar la salsa de calabaza y curry a la cazuela. Añadimos sal a los filetes de pescado, yo he utilizado ventrescas de merluza, los dejamos hervir a fuego muy suave con la cazuela tapada para que se cocinen con ayuda del vapor, durante tres o cuatro minutos dependiendo del grosor de los filetes, o hasta que la parte superior se vea blanca.
Para finalizar adicionamos a la merluza en salsa de calabaza y curry el cilantro finamente picado.
Podemos servir nuestra receta de merluza en salsa de calabaza y curry con ese toque que recuerda a la comida india acompañada de arroz blanco, o arroz basmati.
Y ahora no queda más que sentarse a disfrutar de esta deliciosa y fácil receta de merluza en salsa de calabaza y curry.
¡A disfrutar!
Si quieres ver cómo preparamos una receta de pescado rebozado aquí tienes este vídeo.
Si hay algo que los niños y los no tan niños adoran comer, son los alimentos empanados, por eso hoy vamos a darnos un homenaje con estos escalopines de cerdo empanados.
Los escalopines de cerdo empanados son sencillamente deliciosos y es que ¿Quién puede resistirse a estos filetitos de cerdo jugosos y crujientes?
Ingredientes para escalopines de cerdo empanados:
Escalopines de lomo de cerdo
Harina de trigo (corriente)
Pan rallado
Aceite para freír
1 huevo
Sal
Ingredientes escalopines de cerdo empanados
Preparación de escalopines de lomo de cerdo empanados
Como primer paso debemos limpiar bien los escalopines de lomo de cerdo, quitando los excesos de grasa, si los hubiera.
Sazonamos a gusto, si deseas puedes añadir un poco de pimienta, yo solo les he puesto sal.
A continuación ponemos una cucharada sopera de harina en un plato y pasamos los lomos de cerdo por lado y lado, retirando el exceso.
Batimos el huevo con una pizca de sal .
Seguidamente pasamos los escalopines por el huevo batido y a continuación por el pan rallado.
En una sartén vertemos abundante aceite y la ponemos a fuego medio alto; cuando esté caliente añadimos los escalopines y los freímos por ambos lados hasta obtener un tono dorado.
Sacamos del aceite y dejamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
¡Y así de fácil conseguimos unos dorados y jugosos escalopines de cerdo empanados!
Una forma fantástica de conservar las frutas durante largo tiempo es sin duda la preparación de conservas como esta fácil y rica mermelada de uvas, manzana y zanahoria.
¡Hoy quiero compartir contigo mi receta de mermelada de uvas, manzanas y zanahoriascon un ligero toque exótico que hará que te cueste parar de comer!
Aquí tienes el vídeo de esta fácil y rica mermelada de uvas, manzanas y zanahorias.
Ingredientes para mermelada de uvas, manzanas y zanahorias
790 g de uvas
225 g de azúcar
225 ml de agua
1 piel de manzana
370 g de manzanas (3)
310 g de zanahorias (3)
15 + 15 ml de zumo de limón
2 g de jengibre
Preparación mermelada de uvas, manzana, zanahoria y jengibre
Previamente a la preparación de nuestra receta vamos a lavar y esterilizar los frascos, hirviendo durante un mínimo de 15 a 20 minutos los recipientes que vamos a utilizar para la conservación de la mermelada. Esto lo puedes hacer el día anterior así que te dará tiempo de sobra para que se sequen al aire, con sus respectivas tapas.
Para empezar con nuestra receta de mermelada de uvas, manzanas y zanahorias vamos a soltar las uvas del racimo, a continuación las lavamos muy bien con abundante agua fría. Escurrimos y reservamos.
En una olla ponemos a fuego medio el vaso de agua y el azúcar, removemos y a continuación agregamos las uvas lavadas junto con la piel de una manzana, dejándolas hervir unos 10 minutos aproximadamente. Transcurrido este tiempo retiramos del fuego y pasamos por una batidora. Colamos para retirar las pieles y semillas de las uvas.
Pelamos las manzanas retirando el corazón, a continuación las bañamos con zumo de limón; seguidamente las cortamos en trozos finos.
Las zanahorias también las pelamos y las cortamos en trozos más o menos finos para que la cocción sea mas rápida.
Llevamos nuevamente la olla a fuego medio y añadimos las manzanas, las zanahorias y el jengibre, del que no debemos abusar o el resultado será algo picante; dejamos hervir con la olla destapada durante unos treinta minutos a fuego muy suave o hasta que las zanahorias y manzanas estén blandas. Pasamos por la batidora dejando la textura de nuestro gusto, si quieres dejar una textura algo gruesa donde se aprecien pequeños trozos de fruta como en una confitura, o triturarla muy bien; eso es cuestión de gustos.
Añadimos unos 15 mililitros de zumo de lima o limón y llevamos nuevamente a fuego suave hasta que la consistencia sea la deseada, teniendo en cuenta que al enfriarse quedará algo más densa.
Una vez que la mermelada está a nuestro gusto envasamos en los frascos llenando casi al máximo, limpiamos muy bien los bordes, tapamos fuertemente, colocamos el frasco boca abajo hasta que el contenido caiga sobre la tapa, damos la vuelta y dejamos enfriar sobre un paño.
Si te queda alguna duda sobre el envasado al vacío te invitamos a leer nuestra entrada sobre este tema.
Una vez fría puedes conservar la mermelada de uvas, manzanas y zanahorias en un armario fresco hasta un año, una vez abierto el frasco debes mantenerlo en la nevera y consumir en el menor tiempo posible.
Esta mermelada de uvas, manzana y zanahoria no solo está buenísima con unas tostadas para el desayuno o la merienda; si la sirves con queso fresco o requesón tendrás un postre realmente exquisito.
Espero que te animes a preparar esta receta de mermelada de uvas, manzanas y zanahorias con un sabor algo diferente a lo que estamos acostumbrados ¡Seguro te dejará sensaciones fabulosas!
Seguramente te interese ver cómo lavar la olla después de hacer mermelada y aprovechar los restos
Hoy te proponemos sorprender a los tuyos con esta exquisita tarta al microondas de manzana y caramelo.
¡Nada más delicioso que la combinación de sabores que nos aportan la manzana con el caramelo y la canela eneste rico bizcocho; lo mejor de todo es poder prepararlo sin necesidad de encender el horno convencional, que con el calor no apetece nada de nada!
Aquí puedes ver paso a paso cómo preparamos esta fácil y rica tarta al microondas de manzana y caramelo.
Ingredientes para tarta de manzana y caramelo al microondas
Para el caramelo:
100 g azúcar
2 cucharas soperas de agua
Ingredientes para bizcocho de manzana y caramelo al microondas :
3 manzanas verdes medianas
Zumo de limón (para la manzana)
200 ml de nata para montar o crema de leche
1 vaso de yogur (aprox. 150 g) de azúcar
3 huevos grandes (L)
80 ml de leche
2 vasosde yogur (aprox. 190 g) de harina
1 sobre de levadura en polvo (15 g)
2 cucharitas de postre de canela en polvo
Cómo hacer tarta de manzana y caramelo al microondas
Empezamos preparando el caramelo, para ello ponemos el azúcar en el recipiente donde vamos a preparar nuestra tarta de manzana, que sea apto para microondas. Le agregamos una cuchara sopera de agua y removemos bien para que se humedezca toda el azúcar.
Ponemos en el microondas a potencia máxima durante 4 minutos; pasado este tiempo sacamos y agregamos una o dos cucharas de agua, removemos y dejamos unos minutos más hasta que el caramelo tenga el color de nuestro gusto. Debes tener cuidado porque en el microondas es fácil que se queme el caramelo, por eso es muy importante revisarlo continuamente. En menos de diez segundos un caramelo oscuro puede pasar a caramelo quemado e inservible.
Por otro lado lavamos las manzanas, les quitamos la piel y el corazón, a continuación las cortamos en láminas, como medias lunas no demasiado gruesas. Cuando el caramelo esté templado o frío disponemos las manzanas de manera que cubran todo el fondo del molde, las regamos con un poco de zumo de limón, yo les he puesto 7 mililitros, y luego les espolvoreamos canela en polvo, más o menos una cucharita de las de postre. Reservamos.
Ahora vamos a preparar la mezcla para el bizcocho con un toque de canela.
En un recipiente ponemos la nata, el azúcar, los huevos y la leche. batimos bien hasta obtener una mezcla cremosa.
En un colador o cernidor ponemos la harina, la levadura en polvo y una cuchara de las de postre de canela (o algo más si lo deseas)
Vamos agregando poco a poco la harina al recipiente en el que batimos los ingredientes húmedos, mezclando bien cada vez.
Si te sobran trozos de manzana, como a mí, las cortamos en trozos pequeños y agregamos a la mezcla para el bizcocho con canela.
Vertemos la mezcla sobre el caramelo con las manzanas y llevamos el molde al horno microondas. Horneamos durante 12 minutos a temperatura máxima. En mi horno ha tardado 12 minutos en total, pero te recomiendo empezar con unos dos o tres minutos por debajo, ya que cada horno es un mundo, por lo tanto los tiempos pueden cambiar.
Con la ayuda de un palillo o una brocheta comprobamos que el bizcocho para nuestra tarta de manzana y caramelo al microondas esté hecho, si sale seco lo retiramos del horno, en caso contrario lo dejamos unos minutos más, eso sí ten en cuenta que el tiempo de horneado al microondas es muchísimo menor que en el horno tradicional. Es mejor tener que verificarlo varias veces a que se quede seco por exceso de cocción.
Dejamos reposar durante unos veinte o treinta minutos, o hasta que empiece a templarse y el caramelo esté aún líquido para desmoldar; después dejamos que termine de enfriarse.
Una vez fría, nuestra tarta de manzana y caramelo al microondas está lista para servir y sorprender a los tuyos con su delicioso sabor y suave textura.
¡Y ahora a disfrutar!
Y si quieres saber cómo hacer galletas de avena y manzana puedes ver el video aquí:
En nuestra sección de recetas internacionales hoy dedicamos este espacio a la comida china y preparamos unas costillitas de cerdo al estilo chino, que seguro repetirás muchas veces por su delicioso sabor y tierna carne.
Nuestra receta de costillas al estilo chino es sin duda fácil y rica; además se prepara con muy pocos ingredientes.
Si por algo destacan las costillas de cerdo es por su extraordinario sabor, y si a eso le sumamos la combinación con la salsa de soja y el jengibre el resultado es sencillamente adictivo.
Ingredientes para receta de costillas al estilo chino
Para 2-3 personas:
750 g de costillas de cerdo bien carnosas
1 cuchara de aceite, en mi caso de oliva
Sal (opcional)
½ diente de ajo grande (1½ g)
1 trozo pequeño de jengibre (1 g)
1 vaso de agua (225 ml)
70 - 80 ml salsa de soja
Preparación de costillas al estilo chino
Para empezar ponemos una mínima cantidad de sal a las costillas, recuerda que la salsa de soja lleva bastante sal por lo tanto no podemos abusar, es mejor prescindir de ella.
En una cazuela con, más o menos un cuchara sopera de aceite caliente freímos a fuego suave - medio las costillas de cerdo, yo he comprado unas tiras de costilla de cerdo blanco, hasta que estén bien doradas.
Mientras las costillas de cerdo se doran vamos picando finamente el ajo y el trozo de jengibre, si te gustan los sabores picantes puedes añadir un poco más de jengibre, ya que el jengibre nos aporta un suave toque picante.
Cuando las costillas de cerdo estén bien hechas le añadimos el ajo y el jengibre cortados en trozos muy pequeños. Removemos.
Pasados dos o tres minutos añadimos un vaso de agua y la salsa de soja. Dejamos hervir hasta que la salsa reduzca.
Podemos servir nuestras costillas al estilo chino acompañadas de arroz blanco, o de puré de patatas.
¡Y ahora a disfrutar de esta delicia!
Aquí podrás ver cómo preparamos una deliciosa receta de tallarines con atún en lata, muy fácil de preparar.
Con las altas temperaturas del verano nada apetece más que una ensalada bien refrescante, como esta ensalada de garbanzos, que además de ser un plato delicioso es muy completo por la gran variedad de ingredientes que la componen.
Esta receta de ensalada de garbanzos es muy baja en calorías, por lo tanto es ideal para las personas que siguen dietas de adelgazamiento.
¡Definitivamente la ensalada de garbanzos es un plato ideal para preparar en verano!
Ingredientes para ensalada de garbanzos
400 g de garbanzos cocidos y escurridos
½ cebolla blanca (pequeña - mediana)
2 tomates para ensalada
½ pepino mediano
1 pimiento italiano verde
¼ pimiento rojo
2 huevos grandes
Aceite de oliva
Sal
Cómo hacer ensalada de garbanzos
Para empezar ponemos a hervir los huevos que estarán a temperatura ambiente. Una vez empiecen a hervir contabilizamos 12 minutos, retiramos del fuego y refrescamos con abundante agua. Una vez fríos los pelamos y cortamos en cuadros.
Cortamos la cebolla en cuadros pequeños. La dejamos en agua muy caliente mientras preparamos el resto de ingredientes para la ensalada de garbanzos, de esta manera quitamos el ácido de la cebolla.
Los tomates los podemos cortar con o sin piel, en este caso les voy a quitar la piel, para lo cual ponemos agua a hervir y añadimos los tomates a los que previamente hacemos un corte en cruz en la parte superior. Pasados dos o tres minutos veremos que empieza a abrirse la piel, retiramos del fuego y refrescamos con abundante agua fría.
Retiramos la piel a los tomates, cortamos por la mitad y retiramos las semillas. Cortamos en cuadros y reservamos en una ensaladera.
Puedes utilizar cualquier tipo de pimiento. Si quieres puedes utilizar pimientos de colores surtidos para dar más vistosidad a nuestra ensalada de garbanzos; hoy he utilizado un pimiento verde y un trozo de pimiento rojo. Lavamos bien los pimientos y lo cortamos en cuadros, los reservamos junto al resto de ingredientes.
Lavamos y quitamos unas tiras de piel del pepino; si vemos que la piel está muy dura la retiramos completamente. Cortamos en cuadros y dejamos junto con el tomate.
Pelamos los huevos duros y los cortamos en cuadros. Añadimos a la ensaladera.
Para finalizar agregamos los garbanzos escurridos, sal al gusto y abundante aceite.
Lavamos con abundante agua fría la cebolla que habíamos dejado en agua caliente y la escurrimos bien antes de añadirla a la ensaladera.
Removemos bien para mezclar todos los ingredientes.
Dejamos en la nevera como mínimo media hora para que se integren bien todos los sabores.
Esta ensalada de garbanzos la puedes preparar con varias horas de antelación; así estará más fresquita a la hora de servir.
¡Y a disfrutar de esta fresca y rica ensalada de garbanzos!
Una aficionada a la cocina fácil y rica, a la que le encanta compartir lo que cocina en el día a día y por supuesto, aquellas recetas para ocasiones especiales.